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Suman bancos al canje de deuda (a lo Moreno)
Domingo Cavallo
Así, esta operación financiera está adoptando el estilo Moreno (en referencia al secretario de Comercio Interior) para mostrar una alta aceptación y aliviar el cronograma de pagos oficial. Una de las entidades que todavía no ingresaron es el Hipotecario, por ejemplo. Lo que sucede es que varios bancos de la plaza necesitan cobrar el vencimiento de esos Préstamos Garantizados para poder hacer frente a sus propios pagos de deuda como Obligaciones Negociables. Así, de un canje voluntario, esta operación está derivando en una embestida por fondos.
De hecho, canjear un papel que está venciendo en el corto plazo, por uno nuevo que lo hace dentro de cinco años, con baja tasa de interés y quita del 2% no aparenta ser algo alentador. Sólo serviría en menor medida la ayuda de la AFIP: hoy se conocerá en el Boletín Oficial la resolución de la entidad que preside Ricardo Echegaray que le otorga «neutralidad» a la operación de canje (no debe tributar).
Así, pareciera que la incertidumbre por el cumplimiento en el pago de una deuda por parte de la Argentina es algo eterno. El pago que el Gobierno hoy quiere prorrogar es el de los Préstamos Garantizados surgidos en 2001 en la gestión Cavallo, un precursor de Moreno. Se emitieron en la Fase I de un canje a fines de 2001 cuya fase II nunca pudo ser concretada, ya que explotó la convertibilidad antes de ello. En esa época, el ex ministro promovió intercambiar los bonos que vencían por esos Préstamos Garantizados, que eran a más largo plazo, menos tasa de interés y contaban con la garantía de pago de la recaudación tributaria. Luego, quedó en evidencia que no hubo ninguna garantía que sirviera y se pesificaron en 2002.
Por ello es que nuevamente el país circula por senderos similares y ahora lanza este «canje del canje». Una vez culminado, se efectuará un proceso de seducción para que inversores extranjeros acepten también cambiar sus tenencias de Préstamos Garantizados. Aquí el método Moreno (o Cavallo) no sirve, por lo que el único incentivo para sus tenedores pasa por el trocar papeles ilíquidos y que ajustan por el CER, por uno nuevo, del que pueden desprenderse fácilmente en la plaza. Lo que sí puede suceder es que, además, se conozca el decreto de Cristina de Kirchner con el renovado intento de obtener una salida del default con la oferta a quienes aún poseen en cartera papeles declarados en cesación de pagos en 2001.


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