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Suman ya 14 los muertos por la quema de un Corán en Afganistán
• Fue incendiado por soldados norteamericanos.
• Obama pidió disculpas y prometió investigar
Manifestantes afganos gritan consignas contra Estados Unidos en la localidad de Herat. El Gobierno de Hamid Karzai exigió juicios contra los responsables.
«Funcionarios de la OTAN, en respuesta a una petición de juicio y castigo a los responsables, prometieron que este crimen se llevará a los tribunales lo antes posible», indicó la oficina del mandatario afgano.
Al menos 14 personas, 12 afganos y los dos soldados estadounidenses, murieron en tres días de protestas en distintas partes de Afganistán por la indignación popular que causó la quema de los coranes en este país hondamente religioso.
A través de una carta enviada a su colega y aliado afgano Hamid Karzai, Obama manifestó su «profundo pesar por el incidente» y le ofreció sus «sinceras disculpas» por la quema de coranes en la base norteamericana de Bagram, al norte de Kabul, informó la oficina presidencial afgana.
En la misiva, entregada en el despacho presidencial de Karzai por el embajador de Estados Unidos en Kabul, Obama escribió que el incidente fue producto «de un error inadvertido», agregó el Gobierno afgano, según informó la cadena CNN.
Medidas
En otro párrafo, el mandatario le aseguró a Karzai que su Gobierno tomará «las medidas adecuadas para evitar toda repetición y para que los responsables rindan cuentas». No obstante, antecedentes ante hechos cometidos por soldados norteamericanos mucho más graves que quemar un Corán han revelado escasa voluntad de la Casa Blanca por penar lo hecho por miembros del Pentágono en países con conflictos bélicos (ver aparte).
Karzai dijo por su parte que los coranes fueron quemados por un oficial estadounidense «por ignorancia» y recalcó que Washington reconoció su error, agregó su despacho.
En un hecho relacionado con el episodio de la quema, conocido el lunes pasado, un soldado afgano mató ayer a tiros a dos militares estadounidenses en la provincia de Nangarhar, informaron funcionarios norteamericanos y autoridades locales.
Fuentes del Gobierno provincial dijeron que el hecho ocurrió cuando un soldado afgano volvió sus armas contra sus colegas estadounidenses durante una protesta de cientos de civiles cerca de una base militar norteamericana en el distrito de Khogjani.
La misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) confirmó el hecho sin precisar la nacionalidad de los soldados, pero funcionarios de Washington admitieron que eran los dos estadou- nidenses.
Miles de personas, en tanto, se manifestaron ayer en otros puntos de Afganistán, y las protestas degeneraron en actos violentos en varias provincias en los que fallecieron tres personas, que se suman a 9 víctimas de la víspera, en tanto los heridos se cuentan por decenas.
La chispa que desató lo que ya es un incendio de grandes proporciones fue que empleados de limpieza afganos descubrieron ejemplares quemados del Corán en tachos de basura dentro de la base de Bagram, a 60 kilómetros al norte de Kabul.
También ayer, el insurgente movimiento integrista talibán llamó a los afganos a «dirigir sus armas en contra de los infieles invasores» para vengar «la profanación».
«Nuestro valiente pueblo debe apuntar a las bases militares de las fuerzas invasoras, sus convoys militares y sus bases invasoras», dijo Zabihullah Muyahid, portavoz talibán a través de un comunicado difundido por correo electrónico.
«Tienen que matarlos (a los occidentales), golpearlos y capturarlos para darles una lección y que nunca se atrevan a profanar de nuevo el santo Corán», sostuvo.
El episodio torna aún más difícil para las fuerzas de la OTAN, lideradas por Estados Unidos, ganar la confianza de los afganos y llevar a los talibanes a la mesa de negociaciones antes del retiro de las tropas extranjeras, pactado para fines de 2014.
Agencias ANSA, DPA y AFP;
y Ámbito Financiero


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