2 de agosto 2017 - 23:55

Superclásico económico: González Fraga vs. Espert

El mensaje tuvo destinatarios puntuales, pero sin identificación: ayer, el presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, salió a defender públicamente el gradualismo que lleva adelante el Gobierno y a criticar a los "economistas creativos que piden un ajuste de shock, bajar el déficit y echar a 1 millón de empleados públicos". Y les pidió "abrir los ojos" para no buscar "tomar atajos" en la economía. "Piden hacer un ajuste de shock y echar a 1 millón de empleados públicos. Pero eso es justamente lo que quiere Cristina que hagamos, porque es lo que le permitiría volver al poder", lanzó. "Éste fue el Plan pensado para (un eventual gobierno de) Daniel Scioli, que no iba a negociar con los holdouts y se iba a ver obligado a hacer un ajuste", agregó.

Los conceptos criticados por Fraga se parecieron bastante a los que suelen esgrimir, con algunas diferencias significativas entre sí, algunos economistas argentinos de tendencia más liberal y con buena participación en las redes sociales, como José Luis Espert, Javier Milei, Diego Giaccomini, Carlos Rodríguez, entre otros. Unas horas después de la conferencia, y ya fuera del salón Lugones de este hotel Sheraton en el que brindó su exposición, Ámbito Financiero le preguntó al presidente del Banco Nación a qué "economista creativo" se había referido puntualmente. El funcionario sonrió y esquivó la confrontación directa: "No te voy a decir alguien en particular", se disculpó.

Consultado telefónicamente por este diario, el economista José Luis Espert dijo que desconocía si Fraga había aludido a sus dichos, pero ratificó su posición y se explayó con críticas al banquero. "Creo, dada la experiencia que muestran los gradualismos, que el ajuste es conveniente hacerlo de golpe y no de a poco. Es mejor un tratamiento de shock, asumiendo más costos políticos iniciales. ¿Por qué? Porque pasan cosas como las de ahora: el segundo semestre vino un año más tarde y hoy en el Gobierno están cortando clavos a ver si la economía crece más fuerte para no perder la provincia de Buenos Aires contra Cristina", comentó.

González Fraga había considerado que un ajuste de shock era equivalente a otras iniciativas que fracasaron en la historia argentina. "¿Por qué no abrimos los ojos? El gradualismo es no tomar atajos, como ya los hubo en el 89, o con la tablita de Martínez de Hoz, o con el Plan Primavera. La sociedad no está dispuesta a que los que menos tienen paguen los costos del ajuste", se explayó.

Para Espert, la Argentina necesita un cambio de 180 grados. "Se debe abandonar el proteccionismo industrial, que tanto tiempo defendió González Fraga. Ir a un Estado sin déficit. ¿En qué tiempo? Está claro que a un cambio de 180 grados no lo podés hacer de un día para el otro. Porque es un cambio gigantesco. Pero significa no querer mantener el modelo decadente en el cual cree González Fraga, de la sustitución de importaciones, y que lo hizo estar sentado muchos años en la UIA; o del modelo del "Estado presente", en el que él se ha pasado una parte no menor como empleado público. Él no cree en la importancia de tener un fisco equilibrado", agregó el economista de la UBA y la Ucema en una conversación telefónica con este diario.

Fraga, en cambio, colocó ayer por encima de todos los objetivos el hecho de bajar la inflación, para generar estabilidad y, con esto, lograr un proceso de inversión. Sobre el final, al redondear su discurso, pidió permiso para usar una cita evangélica: "Bajemos la inflación... y todo lo demás se dará por añadidura", dijo, segundos antes de los aplausos. Su frase bíblica alcanzó para dejar ratificar, una vez más, que la "conversión" de la economía argentina será dar pasos todos los días; y no de un momento para otro.

I.O.D.

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