14 de septiembre 2015 - 00:00

Superpuntero

Nicolás Lodeiro le grita el gol a sus compañeros Cubas y Chávez, que empezaron el partido como él , en el banco de suplentes. Tevez y Bentacur lo corren para abrazarlo. Boca ganó el superclásico y volvió a la punta.
Nicolás Lodeiro le grita el gol a sus compañeros Cubas y Chávez, que empezaron el partido como él , en el banco de suplentes. Tevez y Bentacur lo corren para abrazarlo. Boca ganó el superclásico y volvió a la punta.
Boca ganó mucho más que el superclásico, porque ganó la confianza que había perdido después de la derrota en los últimos minutos con San Lorenzo y recuperó la punta de la tabla, cuando sólo faltan seis fechas para que se defina el campeonato.

Rodolfo Arruabarrena tuvo que cambiar la táctica en el primer minuto de juego, porque ante la lesión de Fernando Gago, en lugar de apelar al chico Cubas y seguir con los tres volantes de marca, optó por hacer ingresar a Nicolás Lodeiro de enganche y retrasar a Rodrigo Bentancur, con lo que tuvo dos lanzadores de buen pie, que fueron fundamentales.

Boca ya manejaba la pelota y cortaba todos los circuitos de River, cuando llegó el gol de Nicolás Lodeiro, que nació de un largo pelotazo de Gino Peruzzi a Sebastián Palacios, el desborde de este ante la desconexión de una defensa nueva de River, que dio muchas ventajas, el centro para Carlos Tevez que remata, pero tapa Marcelo Barovero y el rebote que le queda a Lodeiro para fusilar al arquero.

Eso descolocó a River, que empezó a desnudar errores defensivos y que pegó en demasía en la mitad de la cancha, tanto que Marcelo Gallardo tuvo que sacar a Leonardo Ponzio a los 35 minutos, para que no lo echaran.

River tuvo que jugar a lo "que no sabe", pelotazos largos y centros buscando la cabeza de Lucas Alario, que dos veces ganó en el área y las dos veces hizo lucir a un Agustín Orion, que estuvo muy atento.

En el segundo tiempo mejoró River, desde los ingresos de Viudez y Driussi, pero le faltó claridad para llegar con su juego al área contraria y la altura de Alario invitaba a tirarle centros.

Boca jugó 30 metros más atrás del primer tiempo, buscando un contraataque para definir el partido, pero este tampoco llegó, por lo que hasta el final se mantuvo el suspenso del resultado, aunque en lo futbolístico había sido superior.

River con esta derrota se despidió prácticamente de la lucha por el campeonato.

Boca, en cambio, ahora volvió a depender de sí mismo y sabe que la lucha ahora es sólo con San Lorenzo, ya que Rosario Central con el empate quedó a 6 puntos y es muy difícil que los remonte.

Fue un paso gigantesco para llegar al campeonato, pero no está todo dicho.

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