La etapa estival sirve también para esas otras vacaciones que son los diversos tratamientos para la recuperación de la energía y la salud que se ofrecen en muchos lugares.
Los hábitos turísticos han cambiado en todo el mundo, y la tendencia general es a vacaciones más cortas. Esto equivale a que durante enero o febrero todos los habitantes de la húmeda Buenos Aires van a tener que recurrir a estrategias para pasarla lo mejor posible y encontrar un poco de relax cerca del hogar y en sintonía con la jornada laboral. Por suerte, en verano la ausencia de personas que buscan en diversos destinos el mere-cido descanso del año transforma a la capital del país en una urbe más amigable en términos de tránsito y estrés. Para quien desee pasar un día diferente, los spas urbanos se presentan como la oportunidad para cuidar cuerpo y mente. Guillermo Gastaldi, coordinador del Spa & Fitness Center del Alvear Palace Hotel, comenta las propuestas para esta temporada: «En fitness somos los primeros en tener el sistema Kinesis, nuevo concepto de entrenamiento de la línea italiana Technogym, programa caracterizado por un sistema de deslizamiento de cables que permite realizar movimientos en los tres planos del espacio, conducido por los primeros tres profesores que tienen el máster que otorga la empresa». En conjunción de salud y belleza, el spa provee una variedad de opciones para revitalizar y desintoxicar el cuerpo: «En el área tratamientos hay diferentes tipos de programas para cada necesidad. Entre los más solicitados están el baño de leche, el baño de fango, parafango y algas, los pulidos corporales o los tratamientos faciales exclusivos con la línea La Prairie». En masajes tienen todo tipo de especialidades, como shiatsu, piedras calientes, californiano o tailandés, «tratamientos que contribuyen al buen descanso y son ingredientes fundamentales a la hora de experimentar un buen día de spa», explica. Para quienes le asignan especial importancia al agua, el área húmeda del spa es otro lugar para disfrutar. Gastaldi indica los servicios que allí se brindan: «Contamos con la piscina lúdica cubierta y con el Camino de Sensaciones, integrado por dos minipiscinas, una con agua fría y otra con agua caliente, en donde las personas recorren un circuito de rocas con distintas temperaturas y presiones de agua. Aquí se trabaja toda la parte de irrigación sanguínea. La piscina lúdica es un jacuzzi grande, que cuenta con tres circuitos, de emisión de burbujas, hidromasaje y un sillón de ozono».
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Centro de belleza
Otra propuesta destacada es la del Hilton Health Club Fitness & Spa, que posee spa, área de fitness y un centro de belleza con tratamientos en base a productos líderes en el mercado. Andrea Ancedes, supervisora del centro, explica: «Dentro del Health Club tenemos, por un lado, la parte de fitness, en donde instructores orientan y preparan programas personalizados a la medida de cada cliente, y por otro, estamos trabajando con Figurella en lo que es mode-lación corporal». El área de fitness ofrece la posibilidad de contratar una membresía, que brinda beneficios exclusivos para sus socios. Se dispone de moderno equipamiento de la línea Technogym que pueden indicar al usuario a través de una luz si está haciendo bien el ejercicio. En lo referente al spa, se realizan tratamientos de todo tipo, que van de los corporales -masajes, pulido y fangoterapia-a tratamientos faciales completos y programas premium con day spa para novias y la posibilidad de personalizar la sesión.
Gym todo el año
Contrariamente a lo que se puede creer, el verano en la ciudad es también una oportunidad para continuar o retomar las rutinas de ejercicios que inevitablemente se descuidan con la llegada de las fiestas de fin de año. Según Javier Petit de Meurville, gerente de Marketing de Megatlón, «el verano ya no es sinónimo de mal negocio para los gimnasios porteños. En los últimos años, enero y febrero han sido una sorpresa, porque a veces esperamos que la tasa de uso baje dramáticamente según la zona, y en realidad no sucede así. Quizá se debe a que la gente ya no se va dos meses de vacaciones, y en una población de socios de 35 años para arriba la asistencia al gimnasio se mantiene bastante estable». Por otra parte, en el último tiempo ha cambiado la concepción popular sobre estos establecimientos, que han pasado de ser un lugar de paso o de «sufrimiento» para convertirse en espacios de entretenimiento. «El gimnasio, si bien no tiene arena ni playa, no deja de ser un lugar de esparcimiento y de encuentro social, así que tratamos de que sea lo más completo posible para que la gente que se queda en el verano lo pase bien», afirma Petit de Meurville. Entre los atractivos con los que cuenta la cadena se destacan las piletas, cubiertas en invierno y descubiertas en verano, que, sumadas a los solarios descubiertos que se encuentran disponibles en cinco de sus sucursales, constituyen una oferta tentadora en Buenos Aires. A su vez, Megatlón cuenta con piletas especiales de gimnasia acuática, en las que se incrementa la frecuencia de clases durante el verano. «Para esta época aumenta la oferta horaria para todo lo que se denominan las zonas húmedas, que incluye, por supuesto, la pileta para uso recreativo», indica. Por último, el gimnasio también cuenta con servicio de sauna y duchas escocesas en algunas de sus sucursales, que son de acceso libre.
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