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Telefónica abandona juicio y espera suba de tarifas
César Alierta
Aunque la demanda no tenía cuantificado el daño, en otro momento voceros de la compañía indicaron que podía rondar los u$s 2.800 millones, cifra que fue descalificada ayer por una fuente de la compañía desde Madrid.
La decisión de Telefónica se suma a las de otras compañías que en los últimos años decidieron desistir de los juicios en tribunales internacionales por las consecuencias de la Ley de Emergencia Pública dictada en 2002.
Las que desistieron hasta ahora son la petrolera Pioneer de EE.UU., Gas Natural de España, France Telecom, Camuzzi Internacional y el último mes, la alemana Siemens, que no demandaba a la Argentina por tarifas, sino por la rescisión del contrato de los DNI.
El vocero de Telefónica aclaró ayer que «esto no supone que la compañía renuncie al CIADI, sino que puede volver si lo considera oportuno», aunque no parece que en el futuro pueda presentar la misma demanda de la que ahora desistió.
Negociaciones
La renuncia al juicio fue realizada el 24 de setiembre, y, según el vocero empresario, se debe a un avance en las negociaciones con el Gobierno de Cristina de Kirchner. «Ambas partes entendimos -aseguró la fuente- que la forma de continuar las relaciones es volver a la carta de intención firmada en 2006 y avanzar en esa carta sin el CIADI».
Esa carta entre Telefónica y el Gobierno, firmada en 2006, no contempla expresamente un aumento en las tarifas de la telefonía fija, aunque sí los había en otros acuerdos de entendimiento con empresas privatizadas. En el caso de la empresa de telecomunicaciones, ésta ratificó las metas de servicio a alcanzar en 2010, mientras el Gobierno se comprometió a mantener las condiciones jurídicas del contrato de transferencia y aprobar un marco regulatorio «adecuado y homogéneo».
En las memorias a los estados contables, la empresa interpretó desde esa fecha que mantener la estabilidad jurídica del contrato implica «la evolución de las tarifas de modo que sea suficiente para cubrir los costos del servicio a fin de mantener un suministro regular, continuo y eficiente», aunque reconoce que ya no podrá haber ajustes por el tipo de cambio, como hasta 2001.
Desde 2006, Telefónica de España, presidida por César Alierta, había suspendido las actuaciones en el CIADI hasta que finalmente desistió. «Entendimos -afirmó el vocero español- que se podían reiniciar las negociaciones, tomándonos de la carta de 2006», y manifestó la expectativa de que el Gobierno autorice una actualización de las tarifas.
Desde Madrid, otras fuentes aseguraron que Telefónica prefirió entrar en un camino menos conflictivo con el Gobierno argentino, considerando la posibilidad de que el control de la principal competidora en el mercado interno, Telecom Argentina, pase a un grupo local con buena llegada a los Kirchner. Esto podría suceder en el término de un año, luego de que Telecom Italia fue obligada a desinvertir por la Comisión de Defensa de la Competencia.
Con este razonamiento, el diario Cinco Días de Madrid tituló: «Telefónica firma la paz con Argentina y retira su demanda en el Banco Mundial».

