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Teme Austria que rematen la mayor obra de Vermeer
«Alegoría de la pintura», de Vermeer. Expertos estiman que, si se subasta, podría alcanzar un precio histórico récord, que algunos valúan en 200 millones de euros.
taller del artista») no sólo podría dejar de decorar las imponentes paredes del estatal Kunsthistorisches Museum (Museo de la Historia de Arte) de Viena, sino ser rematado y pasar a manos privadas. A petición de la familia austriaca de origen judío Czernin, el renombrado abogado vienés Andreas Theiss exigió al Estado austriaco la devolución de la famosa obra, y ahora el fallo es inminente.
El cuadro fue vendido en 1940 a Adolf Hitler por su propietario, Jaromir Czernin, quien recibió del Führer 1 millón de Reichsmark, a pesar de haberle pedido dos millones. Esta cantidad le pareció demasiado alta a Hitler. Czernin vendió el cuadro como forma de protección para él y su familia. Hitler ya se había encaprichado con el Vermeer en 1935 y tenía pensado colgarlo en el colosal Museo de Arte de Linz que jamás se llegó a realizar. La familia y su abogado sostienen que fue una venta forzosa, independientemente de la cantidad que recibiera del líder nazi. Además, se sabe que Czernin tenía pensado vender el cuadro a otra persona, venta que no tuvo lugar ya que las tropas de Hitler ocuparon antes el país alpino.
Pese a que, desde 1960, no fueron pocas las veces en que se reclamó la devolución de la obra, la nueva ley adoptada en 1998 para las colecciones públicas, que considera que cualquier transacción realizada durante la Anschluss (anexión de Austria a Alemania) está sujeta a revisión, Austria restituyó ya alrededor de 10.000 obras de arte.
Czernin, en la carta que le dirigió a Hitler luego de la venta, le expresó sus «sinceras gracias» por la operación, le deseó «siempre alegría» y concluyó con un «saludo alemán». Esa carta le generó al conde de Czernin muchos malestares después de la guerra y hasta su muerte, aunque Alexander Czernin, su hijo mayor, declaró bajo juramento que su padre no dejaba de manifestar que «con esta venta, ahora no nos van a molestar los nazis».
Ante lo inminente de un fallo que, se estima, será favorable a la familia, la mayor obra de Vermeer podría desaparecer de la visibilidad pública. Ni el abogado ni los herederos han respondido qué pasos se darán de allí en más, aunque el mercado presume que saldrá a subasta y que la obra podría alcanzar el valor más alto de la historia: se arriesgó, inclusive, una cifra de entre 150 y 200 millones de euros.
Para sensibilizar a la opinión pública, el Museo de la Historia de Arte de Viena acaba de abrir una exposición dedicada íntegramente a «Alegoría de la pintura», al que muchos consideran la «Gioconda» de ese museo, en la que se detalla la historia del cuadro, su contexto, el simbolismo, las leyes de perspectiva sobre las cuales se construye, la producción de los colores, los estudios al infrarrojo, su historia durante la Segunda Guerra y su venta, aunque no se dice ni una palabra sobre el actual reclamo.


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