10 de marzo 2011 - 00:00

Temen por ocupación otro Indoamericano

Un juez ordenó anoche que hoy se lleve adelante el desalojo de viviendas usurpadas en la Ciudad de Buenos Aires, un complejo habitacional en el cruce de las avenidas Castañares y Lafuente en el barrio Parque Avellaneda que está destinado a mudar a los moradores de las orillas del Riachuelo, bajo amenaza de multar al propio Mauricio Macri si esa erradicación no se cumple. El domingo pasado fueron ocupados por habitantes de tres villas porteñas unos 60 departamentos, pero al menos durante la jornada el macrismo no aseguró que detrás de la usurpación hubiera intenciones políticas. Como sea, el hecho hizo estar en alerta al macrismo (también al Gobierno nacional) por el temor a repetir la situación que se padeció durante la toma del Parque Indoamericano en diciembre pasado, más aún por la cercanía con ese lugar que tiene el actual complejo de 240 viviendas que estaban a punto de ser adjudicadas y custodia la Policía Federal.

El juez Luis Armella dispondrá hoy la desocupación del lugar, en el que se calcula que había más de 400 personas instaladas desde el fin de semana, cuando llegaron de madrugada al complejo de Parque Avellaneda con la idea de obtener viviendas propias.

Armella es el magistrado del Juzgado Federal de Quilmes que interviene en las acciones ordenadas para saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Las familias habrían llegado de las villas 1-11-14, Los Pinos y La Paloma y ya habrían tomado elementos de las instalaciones de los departamentos.

Operativo

Además, el magistrado ya determinó que correspondería multar a Cristina Caamaño, la segunda de la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré. Ayer, tanto la Federal como la Policía Metropolitana del Gobierno macrista comenzaron a montar el operativo previo al desalojo rodeando el predio y ante la posibilidad de que se desencadenen hechos que lamentar. Macri aseguró que la ocupación fue «con violencia».

De esa manera la Policía detuvo el ingreso de más personas al lugar, lo que ya motivó una confrontación ante la queja de los usurpadores que reclamaban llevar alimentos y otros elementos a las viviendas.

«Esas viviendas terminadas están des-tinadas a gente que vive del lado Capital, al margen de la Cuenca Riachuelo y en condiciones de alta peligrosidad», explicó Macri.

«Este método es el mismo del Parque Indoamericano y de la Villa 31. Este es un método que hay que detener, porque si no el mensaje es que el que usa la violencia y viola la ley tiene premio y eso no puede ser», alertó el jefe de Gobierno.

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