La crisis política y las mayores probabilidades de juicio político a la presidenta Dilma Rousseff potenció las preocupaciones entre los inversores. Un sondeo de la encuestadora Datafolha ubicó el rechazo del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff en un 71%, el peor desde 1992 cuando Fernando Collor renunció al cargo antes de que el Congreso votara su destitución. "Sé soportar presiones y hasta injusticias", dijo Rousseff en una propaganda del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda). "Sé que muchas cosas necesitan mejorar, hay muchos brasileños sufriendo, pero juntos vamos a salir de ésta", añadió.
En tal sentido la Cámara de Diputados analiza 13 solicitudes de juicio de destitución contra la presidenta Rousseff, que se suman a otras cuatro ya rechazadas este año. La mandataria fue blanco de siete pedidos similares en 2014, presentados por legisladores, representantes de la sociedad civil o ciudadanos de a pie. Todos fueron descartados. Para que un "impeachment" sea viable debe sortear un análisis técnico antes de pasar a nivel de comisiones y luego, eventualmente, sólo puede ser aprobado por una mayoría especial de dos tercios de los 513 diputados. En caso de atravesar esas instancias, llega al Senado, que se constituye en tribunal.De la variedad de acusaciones, la mayor amenaza que enfrenta es una investigación basada en documentos del Tribunal de Cuentas que busca determinar si el Gobierno utilizó recursos de la banca pública para pagar programas sociales, algo prohibido por la Ley de Responsabilidad Fiscal.
En las mesas de operaciones también destacan que la moneda brasileña también fluctúa ante la expectativa de un alza en la tasa de interés de Estados Unidos (probablemente el mes que viene) acumula una desvalorización de más del 30%. En 2014 cerró con una caída del 13% frente a la divisa estadounidense.
Como reflejo del tenor de la recesión ayer el Grupo BTG Pactual informó que está recortando activos y aumentando sus ratios de capital en un esfuerzo para sortear un bajón económico y una crisis política. Los ajustes buscan aislar a BTG Pactual de la mayor contracción de la economía brasileña en 25 años, marcada por una baja de los precios de las materias primas y la debilidad de los mercados de capitales.
| Agencias AFP, EFE y Reuters |


