Rusia y China, los principales países consumidores mundiales de carne de cerdo, decidieron prohibir la importación de porcinos desde Estados Unidos -el mayor exportador global- y México. La medida preventiva también fue tomada por otros países de menor influencia en el mercado y se aplica pese a que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) aseguró que la pandemia de gripe porcina no justifica la aplicación de vedas comerciales.
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Se espera ahora una reducción del consumo y del comercio de cerdos a nivel mundial, a pesar de que la transmisión del virus de gripe porcina no se da a través de la ingestión de carne, ni por el contacto con cerdos.
Esta crisis afecta nada menos que a la carne más consumida en el mundo, ya que el cerdo abarca más de 100 millones de toneladas, contra 80 millones de pollo y 65 millones de vaca. Las reglas internacionales de comercio permiten a los países restringir o prohibir las importaciones por razones sanitarias o de seguridad, pero esas medidas deben ser justificadas por evidencia científica.
En concreto, Rusia prohibió ayer las importaciones de toda la carne procedente de México, Texas, California y Kansas que no haya sido tratada térmicamente, y las importaciones de cerdo crudo de otros ocho estados de Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe. China también vedó las importaciones de cerdos vivos y de productos porcinos. Al igual que Japón, los Emiratos Árabes Unidos, Tailandia, Filipinas y Honduras.
El mayor golpe lo recibe Estados Unidos, el principal exportador mundial, a razón de 1,3 millón por año. Rusia compra un 40% de estos envíos, ya que es el país que más incide en el mercado mundial, con compras de 1 millón de toneladas anuales. El principal productor y consumidor mundial es China -cuyo mercado creció exponencialmente tras la gripe aviar 2006-, pero las más de 55 millones de toneladas que genera son consumidas en el mercado interno.
En Estados Unidos se dio ayer una baja en torno al 40% del precio de la carne de cerdo, que hasta el estallido de la pandemia se ubicaba en u$s 1,5 el kilo. En febrero de este año, las exportaciones de ese país ya mostraron recortes en torno al 9% -1 millón de cabezas- respecto del año anterior.
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