22 de agosto 2012 - 00:32

Tensión en Chubut: tres días de rebelión policial

GOBIERNO DE BUZZI NO DESCARTA CONVOCAR A FUERZAS FEDERALES; 38 EFECTIVOS SUSPENDIDOS POR LA PROTESTA

Las protestas, con tomas de comisarías, continuaban anoche.
Las protestas, con tomas de comisarías, continuaban anoche.
Chubut - Tras la rebelión de uniformados que castigó a Santa Cruz en julio durante 19 días, un sector de la Policía chubutense mantenía anoche por tercera jornada consecutiva un autoacuartelamiento en comisarías de distintas ciudades de la provincia.

En reacción, la Jefatura de la Fuerza suspendió -por entre 5 a 20 días, sin goce de haberes- a 38 policías que se sumaron a la protesta.

Los efectivos rechazaron el pasado lunes el esbozo de la propuesta salarial del Gobierno del justicialista Martín Buzzi, que tomará la forma en las próximas horas de un proyecto de ley que enviará a la Legislatura. Allí se fijan nuevos porcentuales por antigüedad y por zona, con incrementos de hasta 2.500 pesos.

«Está muy por encima de las cifras que reclaman», evaluaron ayer fuentes gubernamentales ante este diario, aunque denunciaron que se trata de un conflicto de «veta política», a partir de «la búsqueda de legitimar un sindicato policial».

En este marco, y en un clima de tensión, el Ejecutivo no descarta pedir al Ministerio de Seguridad de Nilda Garré el desembarco de fuerzas nacionales para garantizar la seguridad -como debió hacerlo el santacruceño Daniel Peralta- si se extiende el delicado conflicto, que echa sombras sobre la prestación de un servicio clave en una provincia castigada por el delito.

«Donde puede haber algún inconveniente con falta de personal, se cubre con Gendarmería», sentenció el ministro de Gobierno, Javier Touriñan, además de remarcar que pese a que «el reclamo puede ser genuino», la fuerza «debe mantenerse en su estructura orgánica siempre».

«No vamos a dragonizar la provincia», advirtió, por su parte, Buzzi, en referencia a la violenta y extensa protesta -con piquetes y daños a la propiedad en el yacimiento Cerro Dragón- perpetrada semanas atrás por la agrupación Los Dragones, disidente de la UOCRA.

«Sepan que ésta va a ser y es la política de gobierno», disparó, en el marco de las protestas que llevan adelante además los trabajadores de la salud (con cortes en la Ruta 3), los docentes (paran 48 horas desde hoy) y los judiciales.

El mandatario también remarcó que no recibirá a quienes protagonizan la medida de brazos caídos, quienes -dijo- serán sancionados.

El delicado escenario se da en medio de una ola de inseguridad que castiga con dureza a la ciudad de Comodoro Rivadavia -tiene la mayor tasa de homicidios por habitante del país- y que impacta en otras ciudades de la provincia.

Los efectivos protagonizan una retención de tareas en las comisarías, sin la portación de armas, en reclamo de un básico equiparable al 88% del sueldo de la Policía Federal.

La medida se inició el domingo en comisarías de Puerto Madryn y se extendió a dependencias de Esquel, Trevelin, Gaiman, El Hoyo, Rawson y Trelew. En algunos puntos incluyó marchas.

En Comodoro Rivadavia, sin embargo, hasta ayer no se habían plegado a la embestida de «brazos caídos», ya que «apoyaban» el planteo, pero no la modalidad. En esa línea, cuestionaron la figura de Dante Rocha, referente del Sindicato de la Policía en formación del Chubut (Sipolch). «No tenemos sindicato y no nos sentimos representados por este personaje», dijo el suboficial mayor Rogelio Marín.

Por la mañana, el jefe de la Policía de Chubut, Julio Blanco, debió salir a desmentir su renuncia, aunque el mix de rebelión de los uniformados con el avance del delito ya derivó en las últimas horas en la salida del subsecretario de Seguridad, Diego Carmona, quien fue reemplazado por José Glinski.

Poco después de asumir el pasado lunes, el flamante funcionario -un militante K de 32 años de la agrupación chubutense Los Altares, que algunos ligan a La Cámpora- viajó a Puerto Madryn, donde presentó detalles de la oferta salarial a los policías rebeldes. Pero los díscolos -que se despliegan en el valle y la cordillera- interpretaron que «son los mismos números de Carmona».

En este marco, el jefe de la Policía resaltó que «en el ámbito de la provincia la seguridad está garantizada, y en aquellos lugares donde tenemos algún problema con personal que no se ha presentado al servicio, hemos cubierto esos lugares».

Blanco también se quejó de la «intransigencia» de los uniformados y remarcó que de los 4.290 efectivos que tiene Chubut, hay «200 o 150 que están manifestándose, principalmente en Puerto Madryn, algunos en Esquel y algunos en Rawson, pero en líneas generales el resto de la provincia trabaja con total normalidad».

«Buscan generar un efecto rebote y hacer parecer este conflicto al que se dio en la provincia de Santa Cruz», disparó, por su parte, Touriñan, además de resaltar que «hay un aumento del 30% desde marzo para la Policía» y que «un agente recién ingresado sin antigüedad cobraba 3.800 pesos y ahora recibirá 5.100».

Pero desde la vereda de los policías rebeldes, uno de los representantes legales de los efectivos en protesta, Martín Saavedra, aseguró que «Puerto Madryn, Rawson y Trelew están plegados a la medida, por lo cual operativamente la situación de la provincia está complicada».

Meses atrás, un autoacuartelamiento de los policías de Santa Cruz, con reclamos salariales al gobernador Daniel Peralta, paralizó la fuerza durante 19 días. Finalmente Peralta concedió mejoras salariales y la promesa de seguir negociando mejoras laborales. Para entonces ya habían desembarcado en la provincia cerca de 500 gendarmes para garantizar la jaqueada seguridad en el distrito.

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