2 de enero 2012 - 00:00

Tensión familiar en un inicio de año trágico

Martín Soria, hijo del fallecido Carlos Soria y sucesor de su padre en la intendencia de General Roca, al salir ayer de la morgue.
Martín Soria, hijo del fallecido Carlos Soria y sucesor de su padre en la intendencia de General Roca, al salir ayer de la morgue.
Cuando el Año Nuevo apenas despuntaba, un disparo terminó ayer con la vida de Carlos Soria, con la habitación matrimonial de su finca rionegrina como mudo testigo de un confuso episodio teñido de oscuros ribetes familiares.

El gobernador había recibido 2012 junto a su esposa Susana Freydoz y sus hijos (tiene 4) en su chacra de la zona de Paso Córdoba, ubicada a cerca de 10 kilómetros de General Roca, su ciudad natal y de la que fue intendente hasta el 9 de diciembre pasado.

Según fuentes judiciales, ya se habían retirado de esa residencia privada la mayor parte de los hijos y nietos del mandatario, y en la habitación del matrimonio sólo permanecían Soria y su esposa cuando se produjo el trágico hecho, aunque en la vivienda también se encontraban su hija y el novio.

Por causas que se investigan, Soria recibió allí un disparo de arma de fuego -que sería de calibre 38- en el pómulo izquierdo, lo que le produjo una hemorragia que no pudo ser contenida y le provocó la muerte.

Cuando llegaron los médicos -convocados por Freydos-, el mandatario se encontraba en su cama matrimonial, semidesnudo y totalmente ensangrentado, pero aún con signos vitales. Fue trasladado entonces de urgencia al hospital de General Roca, pero falleció minutos después, a las 4.47 de la madrugada.

Discusión

Descartada de plano la hipótesis del suicidio por las características del hecho, informaciones surgidas luego de la comisaría, pero no oficializadas, dieron cuenta de una supuesta línea investigativa que sindicaba a la esposa como presunta autora del crimen, que habría ocurrido tras una muy fuerte discusión.

Las fuentes apuntaron a un duro intercambio entre ambos, en torno al tratamiento que Soria supuestamente le daba a un hijo.

Desde el Gobierno provincial optaron en cambio por hablar de un «supuesto accidente doméstico», mientras que el vicegobernador Alberto Weretilneck afirmó que cuando ocurrió el trágico episodio «no había nadie más» en la chacra.

El secreto de sumario impedía obtener ayer mayores precisiones sobre la investigación, en el marco de una causa que

se tramita en los Tribunales de General Roca y que se encuentra a cargo de Emilio Stadler.

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