16 de agosto 2010 - 00:00

Terminó como venía: mal

Terminó como venía: mal
Procurando pasar inadvertida, temiendo lo que pudiera acompañar la oferta, el remate de la semana se acurrucó en un rincón. Viendo señales pálidas del exterior, dejó las luces a medio tono, contrajo el volumen en lo posible.

Y generó una rueda final casi en blanco, que para como pintaban las cosas a lo largo del período resultó para «festejarlo».

Esta vez los indicadores locales «con Tenaris» o sin ella se movieron en paralelo y con cierre en saldos desechables que no pasaron del 0,06%.

En el «gran tablero» mundial, el Dow Jones arrastró su confusión actual -en virtud del contexto que prevalece en aquella economía- y concluyó en el 0,16% de desmejora (también para festejarlo).

Al arribar a Brasil, lo hecho en San Pablo dejó leve modificación en aumento: un 0,19 por ciento, tan incoloro como el resto.

De todas formas, existieron facetas destacadas en el desarrollo del Merval. Y si no apareció por el flanco de los precios, lo hizo al realizarle una «autopsia» al total negociado. Porque con $ 47 millones efectivos totales, resultó que unos $ 20 millones pasaron sólo por Tenaris. Cerca de $ 14 millones por la plaza de Galicia y armando el 70% del total girado el viernes en sólo dos papeles.

Ergo, nada menos que las 76 plazas restantes se contentaron con no más de un 30% del efectivo, en torno de los $ 13 millones. Monedas. Haciendo de la jornada última una «caricatura» de mercado formal, ultraconcentrado en dos especies. La semana: a la inversa de la anterior, todos fueron hacia atrás. El Dow Jones pagó con el 3,3% de caída; el Bovespa rozó un 3%. Y el Merval mayor la sacó más barata, con un retroceso del 2,4%. Baño de realidad recorrió los mercados. Y la Bolsa, percudida.

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