Testigo afirmó que desde Planificación no se direccionaron obras en Santa Cruz

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Llorens descartó beneficio a Austral y sostuvo que se judicializaron todas las denuncias que recibían por supuestas irregularidades. Cruces en juicio.

Juicio Vialidad parte II: Bajo juramento, Rafael Llorens negó el direccionamiento de obras en Santa Cruz y dijo que nadie le pidió beneficiar a Lázaro Báez.

El extitular de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Planificación Federal declaró en el juicio que investiga las obras viales de la provincia patagónica entre 2003 y 2015.

Llorens fue otro de los testigos que tuvo que responder preguntas con sumo cuidado para no auto incriminarse. Es porque está procesado en la causa Odebrecht, que investiga el supuesto pago de coimas en la licitación del soterramiento del ferrocarril Sarmiento y en la causa Cuadernos, por la que estuvo detenido en el penal de Ezeiza desde el 1 de agosto de 2018 hasta el 8 de abril de 2019, donde fue víctima de espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.

Ofrecido por la fiscalía y por las defensas de Carlos Kirchner, Abel Fatala y Julio De Vido, el exfuncionario fue interrogado sobre el proceso de licitación, adjudicación y ejecución de la obra pública.

El momento central de la declaración tuvo lugar cuando el abogado de Julio De Vido, Maximiliano Rusconi interrogó en concreto sobre el objeto procesal de la causa: “¿Usted recibió información sobre que se haya direccionado la obra pública?”.

Sin embargo, el fiscal Diego Luciani se opuso por considerar que el testigo podría auto inculparse, lo que generó un intenso cruce entre las partes. “Entiendo que puede ser una pregunta muy incómoda para la acusación, porque va directo al corazón de esta causa”, advirtió Rusconi, tras lo cual el Tribunal hizo lugar a la pregunta.

La respuesta de Llorens fue contundente: “Puntualmente con las que son objeto de la presente causa, no”. Al mismo tiempo relató que la Secretaría a su cargo recibió numerosas denuncias por presuntas irregularidades, muchas de ellas “anónimas” vía mail o personalmente y todas fueron cursadas a la Justicia. “Fuimos de la política de llevar adelante todas denuncias penales”, detalló el testigo.

Por otra parte, la defensa de Lázaro Báez buscó dejar asentado que el propio Llorens, en otro expediente, declaró bajo juramento que recibió presiones por parte de funcionarios del Servicio Penitenciario Federal durante su detención para perjudicar al empresario patagónico.

“¿Conoce al señor Fernando Carra?”. “Si”. “¿Mientras estuvo detenido, se acercó Carra para decirle que debía indicarle a Lázaro Báez que debía cambiar de abogado?”. Sin embargo, Llorens no pudo responder ya que el Tribunal no hizo lugar a la pregunta por entender que no estaba conectada con el objeto procesal.

“¿Conoce a Báez?”, preguntó el abogado Juan Villanueva. “Si. Lo conocí en oportunidad de estar detenido en el penal de Ezeiza”, respondió el testigo.

“¿Mientras usted era funcionario, alguien le pidió que hiciera o dejara de hacer algo para beneficiar a Lázaro Antonio Báez?”. “No”, dijo Llorens. Y aclaró: “En los procesos de obra pública en los que yo intervine solo había una obra de Báez y era en una UTE (Unión Transitoria de Empresas), ni siquiera estaba solo”.

De esta manera finalizó otro testimonio que pudo ser capitalizado por la mayoría de las defensas.

Sofía Caram

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