Decreció el ritmo de utilidad final, respecto de 2011, en esos primeros seis meses. Y también, en relación con la suma que retenía ya en el primer período y que rozaba los $ 80 millones. Ahora, superó algo más de $ 100 millones, cuando un ejercicio antes cerraba con 134 millones de pesos. Queda a juicio del observador considerar tales variaciones, sin perder de vista el contexto, y donde puede verse -también-que en el aspecto
Sus ingresos aumentaron desde $ 896 millones, hasta los $ 1.181 millones, donde el segmento original -transporte de gas-apenas si mejoró lo previo (con $ 292 millones vendidos) cediendo mayor franja a la venta de «líquidos» (diversos gases que separa, que coloca en mercado local, pero también exporta a precio internacional). Subió de $ 570 millones, a los $ 801 millones, ya cerca de un 70% de su facturación. De su cuadro surge claramente que la exposición de pasivos en dólares, con el movimiento de la moneda, le insumió bastante más erogación ($ 118 millones) que lo de 2011, donde sólo llegó a los $ 72 millones restados.
De tal forma, utilidad neta y línea final sintieron el impacto, para hacerla retroceder sobre el pasado. Sus ratios tienen el «eslabón débil» en tales pasivos, abundantes (aunque a largo plazo) y tendrá que soportarlo en el ejercicio. Bien.


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