Carlos Luna festeja con los brazos en alto el gol que le dio el triunfo a Tigre sobre Rosario Central.
Tigre le ganó por oportunista a Rosario Central y cortó una serie adversa de seis derrotas consecutivas y más de 500 minutos sin marcar goles. El equipo dirigido por Ricardo Caruso Lombardi sacó provecho de una de las pocas chances que tuvo para convertir. Fue a los 14 minutos, cuando el «Chino» Carlos Luna conectó un cabezazo para terminar con la sequía de 542 minutos sin goles. Por su lado, Rosario Central acumuló su segunda derrota consecutiva en el certamen y quedó en zona de Promoción, con un promedio de 1,154. El intenso calor y la excesiva cautela que ambos mostraron para despojarse de sus inhibiciones diseñaron un desarrollo impresentable, paupérrimo por donde se lo mire. El equipo de Ariel Cuffaro Russo propuso desde el arranque, aunque equivocó los caminos y casi nunca fue profundo.
En la segunda mitad, el equipo local mejoró en el traslado de la pelota, pero Tigre supo aprovechar una de las pocas chances que tuvo y luego se dedicó a cuidar la diferencia. De allí hasta el final, Tigre se abrazó a un triunfo valioso, y Central se fue penando por la falta de resolución, esperando una pronta recuperación del lesionado goleador, Luciano Figueroa.
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