1 de diciembre 2017 - 00:00

Tillerson está de nuevo en la cuerda floja

Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó ayer dar su explícito apoyo al secretario de Estado Rex Tillerson, cuando arrecian rumores sobre su partida el ex CEO de ExxonMobile pese a que la Casa Blanca afirmó que continuará en su puesto.

En una jornada marcada por una avalancha de rumores sobre la salida de Tillerson del gabinete para ser sustituido por el director de la CIA, Mike Pompeo, Trump se limitó a comentar que su secretario de Estado -con quien mantiene diferencias en temas sensibles como Corea del Norte- se encontraba en la mañana en la Casa Blanca, sin añadir detalle alguno.

"Está aquí", dijo al recibir en el Salón Oval al príncipe Salmán Bin Hamad Bin Isa Al Jalifa, de Baréin.

Instantes más tarde, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, afirmó que Tillerson "continúa al frente del Departamento de Estado" y aseguró que "no hay anuncios en estos momentos" sobre cambios en el gabinete.

Poco después, lo portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, informó que el jefe de gabinete, el general John Kelly, le aseguró ayer a Tillerson que son falsas las informaciones de prensa sobre que el presidente prevé despedirlo próximamente.

Agregó que al secretario de Estado "le gusta su empleo", que tiene "mucho trabajo por hacer", que mantiene "su agenda completa" y que tuvo dos reuniones con Trump con total normalidad.

El funcionario y el mandatario mantienen una difícil convivencia desde el inicio de la gestión y esta no es la primera vez que la Casa Blanca debe salir a negar una renuncia o despido del ex ejecutivo de Exxon Mobile. El punto más álgido fue una ofensa, jamás desmentida nunca desmentida por Tillerson e insalvable para el magnate: "moron" (en inglés, idiota).

Si el jefe de la diplomacia fuera reemplazado realmente por Pompeo, sería el mandato más breve para un secretario de Estado en cerca de 120 años.

Agencias AFP y ANSA