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Timerman negocia en Brasil con Moreno invitado especial
• El Canciller y el Secretario hablarán sobre las nuevas trabas del Gobierno de Dilma Rousseff
Héctor Timerman
Luego, será el turno de Timerman de pedir explicaciones primero y negociar después, sobre el anuncio del Gobierno de Dilma Rousseff de aplicar más obstáculos al comercio bilateral, en productos sensibles como manzanas, uvas, harinas, papas, quesos y, especialmente, vinos. El anfitrión será el canciller Antonio Patriota, de muy buena relación con Timerman. La idea de los argentinos es que entre los dos cancilleres y Moreno, los otros ministros del gabinete brasileño dejen de pensar en trabas cruzadas; y comenzar a negociar estrategias bilaterales de protección contra las exportaciones europeas y del sudeste asiáticos que amenazan con virar hacia el mercado local en medio de la crisis económica internacional.
Terminado el encuentro en Itamaraty, el dúo Timerman y Moreno partirá hacia Angola, destino de una nueva gira de Cristina de Kirchner.
Brasil, que intenta reanimar su desacelerada economía con incentivos para los productores locales, decidió ayer suspender sus licencias automáticas de importación para una decena de productos perecederos. Aunque las nuevas reglas se aplicarán a todos los Estados, las restricciones parecen diseñadas para la Argentina, uno de los mayores proveedores de esos productos.
Las medidas llegan después de tres meses que la Argentina introdujera controles de importación que contribuyeron a disminuir en más del 20% anual los envíos brasileños hacia el mercado interno. Desde el Gobierno nacional la situación se ve con buenos ojos. El déficit crónico a favor del país vecino vino creciendo exponencialmente en los últimos seis años, llegando el año pasado al récord de u$s 4.800 millones. La intención de Timerman y Moreno es discutir un esquema de comercio bilateral que respete la situación actual de virtual equilibrio.
Si se confirmara la suspensión de las licencias automáticas de importación, podría demorar en hasta 60 días el ingreso de los productos argentinos a Brasil. Desde el Gobierno argentino se supone que en realidad no se trata de una decisión efectiva, sino de una presión directa de ministerios como los de Economía de Guido Mantega y de Industria Fernando Pimentel, a su vez presionados por los industriales paulistas de la FIESP. Según la visión oficial, es ante éstos que Moreno puede actuar, ya que el titular de esa asociación de empresarios, Paulo Skaf, no se cansa de hablar bien del secretario argentino, al punto de pedir un «Moreno para Brasil».
Para la Argentina, sostener la proyección de un superávit comercial de u$s 10.000 millones de piso para este año resulta crucial e innegociable. Por esto desde el Ejecutivo se busca frenar las importaciones y cuidar la demanda de dólares, al menos hasta que la meta esté asegurada; lo que recién se podrá definir a mediados del último semestre del año para proteger su superávit comercial, una fuente crucial de financiamiento para una nación marginada de los mercados internacionales de capital desde un masivo default en 2002.
Sin embargo, las restricciones argentinas habían irritado al Gobierno brasileño, que igualmente mantiene un tono conciliador con el país y un espíritu negociador, que hoy Timerman intentará explotar al máximo.
No es la primera medida en contra del ingreso de productos argentinos que se aplica en Brasil en los últimos tiempos. El Gobierno de Dilma había suspendido ya a fines de abril el ingreso de uvas frescas y pasas importadas de la Argentina, con el argumento de que fue detectado un cargamento contaminado con la plaga Brevipalpus chilensis.
El encuentro de hoy entre Timerman y Patriota estaba acordado hace semanas, y forma parte de la ronda de diálogo bilateral acordada entre ambos Gobiernos en la política de relaciones estratégicas bilaterales. La decisión brasileña, extraña para el ADN del país vecino y la tradición de Itamaraty, será un condimento complicado para la reunión de cancilleres.
La Argentina es el tercer socio comercial de Brasil. No será la única vez que Patriota escuche de la Argentina esta semana. Mañana recibirá en Brasilia al canciller español José Manuel García-Margallo, uno de los principales voceros, críticos primero y más negociadores después, que el Gobierno de Mariano Rajoy tuvo luego de la reestatización de YPF. Rajoy considera que esta medida impide proseguir la negociación de un convenio comercial entre la UE y el Mercosur, algo que en realidad hace casi una década que está trabado.


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