27 de agosto 2013 - 00:00

Todo parece estar mejor en el universo Puma

Sólo los que estuvieron encerrados en esas cuatro paredes saben qué y cómo se dijeron las cosas. Si el efecto fue la clara mejoría de Los Pumas de un sábado a otro en este cada vez más sorprendente Rugby Championship, entonces fue una reunión positiva. Cuerpo técnico y un grupo de jugadores hablaron con dureza, pero sirvió.

Porque la deuda moral que tenía el seleccionado argentino de rugby después de la derrota en la fecha inaugural del más duro de los torneos internacionales fue pagada siete días después en una fría tarde de Mendoza. No fue triunfo y de haberlo sido, sería el guión ideal para cualquier cineasta norteamericano ávido de una historia de superación deportiva.

Pasaron de perder 73 a 13 a arañar la victoria siete días más tarde y caer finalmente 22 a 17. Se marcaron dos buenos tries -uno, con una jugada preparada; el otro, como consecuencia de control, claridad mental y ganas-. Los Springboks sólo pudieron anotar un try y llegó después de un enorme trabajo defensivo argentino, cuya defensa se desarticuló por un error propio más que por la eficacia sudafricana.

Todo parece estar mejor en el universo Puma, aunque queda mucho por trabajar y jugar. Pasó la primera etapa en este Rugby Championship; ahora viene la más difícil de las tres con Los Pumas viajando hacia Nueva Zelanda y Australia este viernes por la noche. Después de luchar -batalla desigual si las hay- contra los husos horarios, el siguiente sábado enfrentarán a Nueva Zelanda, que sigue ratificando que es el mejor equipo del mundo.

Los All Blacks le ganaron sus dos partidos a Australia y marcan el ritmo del torneo. Recibirán a Los Pumas en la somnolienta ciudad de Hamilton con un equipo renovado -ya habló el entrenador que rotará sus jugadores-. Pase lo que pase en un estadio poco feliz para Los Pumas -perdieron sus cuatro partidos allí-, deberán recuperarse tan rápido como lo hicieron entre los dos tests contra Sudáfrica para cruzar más husos y aterrizar en la lejana Perth, en la costa del oeste australiano.

En las próximas horas, cuando Santiago Phelan pueda confirmar a quién tiene disponible, nombrará los 28 jugadores que viajen a Oceanía. Si bien hay versiones periodísticas que indican que el segunda línea Patricio Albacete estaría descartado, el propio entrenador afirmó el sábado que el único complicado físicamente era el octavo Leonardo Senatore.

Claro que para Senatore y el ala Pablo Matera, el problema es otro. Anoche enfrentaban una acusación formal de haber mordido el brazo de un rival y haber hecho contacto con los dedos en la zona del ojo de otro respectivamente. De ser encontrados culpables, podrían enfrentar suspensiones largas -por la gravedad de los hechos- no menores a 12 semanas.

Si bien las imágenes televisivas -más allá de lo que se vio en la transmisión, se analizan todas las tomas de ESPN- podrían no ser suficientemente concluyentes, con que haya factores que demuestren el acto, ya estarían ambos jugadores en enormes problemas.

La gravedad de ambas acusaciones es muy grande desde lo individual y del equipo que enfrenta la parte más complicada del torneo sin dos jugadores importantes.

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