10 de diciembre 2013 - 00:00

Todo se transforma

El sedán del rombo recibió profundas modificaciones. Además de un diseño más moderno y global, agrega tecnologías como el navegador satelital. Ahora apunta a pelear el liderazgo de su segmento.

La parrilla con la nueva identidad de la marca es uno de los cambios estéticos más importantes.
La parrilla con la nueva identidad de la marca es uno de los cambios estéticos más importantes.
 Cuando la nueva generación de un modelo hace su aparición, suele presentar algunos retoques estilísticos y agregados de equipamiento que lo adaptan a los tiempos que corren. El Renault Logan que se presentó la semana pasada en Mar del Plata rompe con ese esquema: el cambio en el vehículo es total. Tanto, que hasta los propios creativos del rombo juegan con la idea de que el auto parece otro. "Sí, es un Logan", dice el leitmotiv de la campaña publicitaria, un guiño para quienes no reconocen en esta versión rasgos de la antecesora.

El auto se había develado a modo de avant première en el Salón de Buenos Aires, y ahora hace su debut en los concesionarios en un amplio rango de precios, que va desde los $ 93.000 hasta los $ 119.000. Y en este abanico se explica la estrategia de Renault: con un mismo modelo quiere atacar a toda la franja de sedanes del segmento B, los chicos, categoría en la que aspira ahora a disputar el liderazgo con un objetivo de ventas de 20 mil unidades anuales.

Para eso debe conquistar un plus de clientes que antes no optaban por el Logan: aquellos que además de buscar la racionalidad del buen espacio y la habitabilidad (aspectos que se mantienen en este modelo), también requieren diseño, tecnología y confort.

Así, el nuevo Logan adopta la identidad global de la marca, donde se destaca el frontal con el rombo más grande, invadiendo la parrilla, faros renovados con doble óptica y detalles cromados. También se advierten líneas más estilizadas que las del modelo anterior. En el interior, hay mejoras en los materiales, en las butacas y en los apliques de la palanca de cambios, las manijas y la consola central.

Junto a la nueva silueta, también sobresalen los agregados tecnológicos. Y, en este rubro, la atención recae en el Media Nav: el sistema multimedia con pantalla táctil de siete pulgadas integrada al tablero que combina GPS con teléfono, USB, Bluetooth y radio. Este equipamiento es un valor agregado importante para alcanzar a esos compradores más exigentes. Otras tecnologías que se suma son: climatizador automático, regulador y limitador de velocidad, y sensores de estacionamiento trasero. Cuenta con doble airbag y ABS de serie en todas las variantes para estar a tono con la nueva reglamentación.

Las motorizaciones son dos, ambas nafteras 1.6 litro. La primera: 8 válvulas y 85 CV. La segunda:16 válvulas y 105 CV. La transmisión, siempre, es manual de cinco velocidades, la cual mostró una gran precisión en un breve y primer contacto en el camino que une Mar del Plata con la aledaña Sierra de los Padres.

La habitabilidad para cinco pasajeros adultos sigue estando asegurada. La capacidad del baúl es de 510 litros, uno de los más espaciosos de su categoría.

Dejá tu comentario