20 de diciembre 2010 - 00:00

Tomas en Soldati: Garré investiga a los vecinos

Las tomas de terrenos en Soldati-Villa Lugano no se levantaron. La Policía Federal sólo custodia los predios. Se investiga la existencia de infiltrados entre los vecinos.
Las tomas de terrenos en Soldati-Villa Lugano no se levantaron. La Policía Federal sólo custodia los predios. Se investiga la existencia de infiltrados entre los vecinos.
Nilda Garré investigará si los vecinos de Villa Lugano que se enfrentaron este sábado con la Policía Federal en repudio a la toma del Club Albariño, de ese barrio porteño, contaron con una organización externa en su protesta. Las sospechas de la nueva ministra de Seguridad y de su equipo de trabajo están fundadas en la virulencia del ataque contra los efectivos, que en cumplimiento de su primera orden, no portaron armas en el operativo. Esa orden levantó polémica entre el oficialismo y la oposición.

«Evidentemente hay algo organizado detrás de esto. Pero todavía no tenemos nada en firme, estamos investigando», dijo a este diario uno de los funcionarios puestos por Garré en la cartera de Seguridad. Y destacó que los vecinos arrojaron cubiertas en llamas, piedras y palos contra los efectivos.

La teoría oficial está en línea, además, con una denuncia que presentó la semana pasada el fiscal Carlos Stornelli, ex ministro de Seguridad bonaerense, para pedir una investigación sobre posibles instigadores en torno de la toma del Parque Indoamericano, y en particular relacionados con las protestas de los vecinos de la zona.

En el equipo de Garré había ayer satisfacción por el resultado del primer operativo de la Federal sin armas. Se referían al despliegue de efectivos en torno al Club Albariño. «Se aguantaron insultos, piedras y no reaccionaron. La Policía tiene que estar para tareas de seguridad, no para reprimir», reflexionó el funcionario, que hoy comenzará a trabajar formalmente en el área de Seguridad.

El ministerio contará con tres secretarías: la principal será la de Seguridad Operativa, que quedará a cargo de la ex fiscal Cristina Caamaño, que oficiará de viceministra; otra será la de Planeamiento, donde fue designado Gustavo Sibilla, ex secretario de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, y la tercera será la Política Criminal, cuyo responsable se conocerá hoy.

Pero más allá de los próximos pasos de Garré, la primera decisión vinculada con el desarme de los policías en las protestas sociales ayer levantó polémica entre políticos del oficialismo y la oposición.

La diputada Elisa Carrió juzgó como «un error» la medida y dijo que con una Policía desarmada «no hay salida». «De esta manera vamos de un extremo al otro. No sirve la represión indiscriminada ni tampoco la prohibición del uso de armas; hay que ubicarse en el centro», aseguró la candidata presidencial de la Coalición Cívica.

En la misma línea, la vicejefa de Gobierno porteño, Gabriela Michetti, sostuvo que los policías deberían portar armas «como elemento disuasorio». «Lo que pasó en el Parque Indoamericano, los muertos del parque, podríamos también pensar que sucedieron porque no quedó clara la permanencia, voluntad y la presencia inicial de las fuerzas de seguridad. Por el no ejercicio de las fuerzas públicas de seguridad», dijo. Según Michetti, «la gente está necesitando, como los niñitos cuando se descontrolan, autoridad que ejerza el rol de autoridad».

También opinó sobre la medida el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, para quien los efectivos policiales «no deben llevar armas de fuego, pero sí armas porque el policía debe poder defenderse». «Uno también tiene que proteger al personal», agregó. Burzaco adelantó que analizará la chance de incorporar a la Metropolitana a alguno de los comisarios generales de la Federal desplazados por orden de Garré.

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