18 de febrero 2011 - 00:00

Top five de los puentes turísticos más riesgosos

Top five de los puentes turísticos más riesgosos
Puente de cuerda de Keshwa Chaca, en Perú. De nuevo un lugar montañoso y una cultura milenaria que consiguió sobrevivir a base de ingenio y tradición. Este puente fabricado con hierbas y sogas no es apto para personas con vértigo, ya que la altura por el que transcurre es considerable (68 metros sobre el río Apurimac). El material con el que está construido se renueva una vez al año.

Puente colgante de Capilano, en Canadá. Mucho más turístico que los anteriores, cuenta incluso con su propia página web, siendo una de las atracciones de la cercana ciudad de Vancouver. Tiene 137 metros de longitud y está suspendido a 77 metros del fondo del cañón.

Puente de Trift, en Suiza. Se trata del puente peatonal suspendido más largo del mundo, con una longitud de 170 metros y una altura media de 100 metros por encima del lago Triftsee, próximo a Gadmen.

Puente Hunza, en Pakistán. Está en la parte pakistaní de la cordillera del Himalaya. Está considerado como uno de los más peligrosos del mundo al tratarse de una estructura muy antigua y deteriorada (le faltan muchos tablones de madera) y situado a gran altura de las aguas del lago. Aun así, el puente parece ser la única vía que tienen los lugareños para llegar a las principales ciudades de la zona, por lo que suele estar bastante transitado.