"Voy a ir a España e Italia a exigirles a estos gobiernos (de Mariano Rajoy y Enrico Letta) responsabilidad moral por lo actuado, porque no puede ser que una empresa meta una cantidad enorme de sobrecostos en una obra de ampliación, que es una obra de la humanidad", declaró.
El Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por la constructora española Sacyr, envió a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) una carta, con fecha del 30 de diciembre, en la que advierte que "en 21 días suspenderá la construcción de la obra" por supuestos incumplimientos del contrato en relación con los sobrecostos.
"Cuando ellos licitaron pusieron un precio y ahora van a venir con el cuentito de que están subiendo los precios", afirmó Martinelli.
El presidente panameño dijo esperar que la ampliación culmine "sin contratiempos, porque estos sobrecostos son una gran irresponsabilidad" .
El consorcio GUPC es encabezado por Sacyr, que este jueves envió un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española informándole del conflicto, y está integrado además por la firma italiana Impreglio, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana.
Sacyr es una de las principales dueñas de la petrolera Repsol, de la que posee un 10% de las acciones. Sus propios papeles se derrumbaron ayer por estas noticias un 8,95% en la Bolsa de Madrid.
El canal, de 80 km y por donde pasa 5% del comercio mundial, fue inaugurado en 1914 por EE.UU. y pasó a manos panameñas el 31 de diciembre de 1999, en cumplimiento de los acuerdos firmados en 1977 por el entonces líder panameño Omar Torrijos y su homólogo estadounidense Jimmy Carter. Desde entonces Panamá recibió u$s 8.500 millones.
| Agencias AFP y EFE |


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