18 de marzo 2016 - 00:00

Toulouse exhibe cineastas latinos

Toulouse, Francia - La nueva cinematografía latinoamericana está representada con cinco óperas primas en el festival Cinélatino, que se celebra hasta el 20 en esta ciudad al sur del país.

El duelo de un padre por su hijo muerto, el universo íntimo de una preadolescente y la convulsa historia de amor de dos jóvenes son algunas de estas primeras incursiones en el largometraje. Junto a otras siete ficciones, son candidatas al Gran Premio que el jurado otorgará mañana.

Uno de los miembros, Jean Pierre García, hizo notar la "presencia de mujeres modernas, con sus situaciones de pareja y problemas cotidianos, vistas no desde una perspectiva social, sino personal e íntima".

Un ejemplo es la obra de Pepa San Martín "Rara", inspirada en la figura de Karen Atala, la primera y única jueza de Chile que se ha presentado públicamente como lesbiana. Narrada desde la mirada de una niña que debe aprender a convivir con dos madres, la película, una vez más, pretende mostrar "cómo se heredan los prejuicios".

"Siembra" relata el desarraigo de Turco, un pescador colombiano desplazado de su lugar de origen por el conflicto armado. Tras la muerte de su hijo, "comienza a elaborar un duelo que le permite también curar el dolor por la tierra que se ha visto obligado a abandonar", dijo su codirector Santiago Lozano.

El paraguayo Pablo Lamar, autor de "La última tierra" señaló que "el mayor obstáculo para una producción es el aporte inicial. Esto es así porque todos prefieren aportar dinero en las etapas finales de la película cuando casi está lista y no hay que esperar mucho tiempo para que se estrene".

Desde los ojos de un anciano que pierde a su esposa, Lamar, de 32 años, aborda la reflexión en torno a la vida y la muerte.

"Conseguir fondos públicos fue crucial para que mi proyecto saliera adelante", reconoció, por su parte, la ecuatoriana Ana Cristina Barragán, de 28 años.

La autora de "Alba", una inmersión en el complejo despertar de una niña a la pubertad, destacó que la incipiente industria cinematográfica de Ecuador, tiene "muchas ideas" pero "pocos grandes referentes", y permite que se escuchen voces como la suya.