El mercado reaccionó positivamente pero los analistas dudan de que lo convenido se cumpla y creen que el efecto sobre precios no sería duradero.
Nicolás Maduro
Viena - La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó ayer recortar su producción por primera vez en ocho años y el mercado respondió a la decisión con significativas alzas del crudo. El cartel reducirá la producción en 1,2 millón de barriles diarios hasta un total de 32,5 millones, frente a los 33,64 millones que produjo en octubre, lo que equivale a una baja de más del 3% a partir del 1 de enero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras la difusión de lo acordado, en Nueva York el barril de la variedad WTI ganó u$s4,21 y cerró a u$s49,44, con un alza del 9,31%. Y en Londres el barril de Brent subió un 8,82% al aumentar u$s4,09 a u$s50,47.
El acuerdo implica el esfuerzo de todos los miembros de la OPEP, excepto Irán, Libia y Nigeria, que podrán mantener su nivel actual y en algunos casos incluso incrementarlo. "Estamos muy contentos, creemos que éste era el acuerdo que buscábamos", dijo el ministro saudita de Energía, Jaled al Falih, quien destacó que es la primera vez en la historia de la OPEP que un pacto incluye también a países no miembros. Así, Rusia confirmó un recorte de 300.000 barriles diarios para contribuir al esfuerzo por los precios.
Dentro de la OPEP, los mayores recortes recaen en Arabia Saudita (-486.000 barriles), Irak (-210.000 barriles), Emiratos Árabes Unidos (-139.000 barriles) y Kuwait (-131.000 barriles).
Sin embargo, los analistas tienen dudas sobre el alcance del acuerdo y sobre las dificultades de aplicación. "Siguen los desacuerdos entre los miembros sobre cómo medir la producción, por lo que el pacto será difícil de supervisar", dijo un director de IHS Energy.
Otro analista consideró que "aunque los precios podrían subir más en el corto plazo, creemos que las ganancias tendrán una vida corta, ya que es probable que la producción en Estados Unidos crezca aprovechando los precios más altos".
El recorte es un cambio de rumbo del cartel con respecto a la estrategia liderada por Arabia Saudita desde 2014 para inundar el mercado y competir con los productores de petróleo no convencional de EE.UU. Para los dos miembros latinoamericanos del cartel, Venezuela y Ecuador, el acuerdo era vital, sobre todo para el presidente Nicolás Maduro, con la economía sumida en una profunda crisis.
Dejá tu comentario