11 de mayo 2015 - 00:15

Tras gira, Macri a Jujuy para sellar paz con UCR rebelde

• FOTO CALCULADA CON MORALES Y ROAD SHOW CON SANZ

Mauricio Macri volvió de Europa con un tema excluyente en el tope de la agenda: volar a Jujuy para lanzar allí la paz con los radicales rebeldes, los que antes y después de la Convención Nacional de Gualeguaychú, siguieron reclamando abrir la interna de la oposición también a Sergio Massa y exigieron libertad de acción en sus acuerdos provinciales.

En Jujuy, este miércoles, Macri tendrá foto con el jefe de los rebeldes, el candidato a gobernador por la UCR Gerardo Morales, después de que el PRO sellara la paz en esa provincia prometiendo apoyo a su candidatura y bajando al propio de la elección.

Habrá montaje en medio de la Quebrada de Humahuaca, acto y cena en Tilcara, con todos los candidatos radicales. Será una señal para sellar la paz en la provincia y el lanzamiento de la campaña UCR-PRO que luego Macri seguirá junto a Ernesto Sanz por todo el país.

De todas formas, el encuentro es uno de los más complicados que tendrá Macri en su trajín por pacificar el acuerdo con el radicalismo que lo llevará a una PASO junto a Sanz y Elisa Carrió.

Macri había roto lanzas con Morales durante una visita a Jujuy. En una recordada conferencia, el jefe porteño asignó a la UCR algunos de los males históricos que aquejan a la Argentina y Morales, ofendido, se retiró.


Poco después comenzaron los acercamientos del jujeño con Massa, con quien seguirá teniendo un acuerdo en la provincia, igual que los casos de radicales en Formosa, Tucumán, Mendoza, Tierra del Fuego y Chaco, por mencionar algunos.

Hace una semana, el PRO decidió arreglar con Morales, que nunca estuvo tan cerca como ahora de ganar la gobernación en Jujuy: bajó a su candidato, acordó llevar una colectora para cargos legislativos locales y apoyó al radical en su carrera a la gobernación. El miércoles sellarán ese acuerdo con foto y acto.

Mientras tanto el Comité Nacional del radicalismo debe tomar una resolución sobre el futuro de Lepoldo Moreau y su exyerno, Leandro Santero.

El pase de Moreau al kirchnerismo quedó firmado cuando Cristina de Kirchner presidió el cierre del Congreso del Movimiento Nacional Alfonsinista, sello del grupo que lidera el radical cuestionado.


Desde ese momento comenzó analizarse su expulsión del partido y la de su exyerno, tras haber aceptado la candidatura a vicejefe de Gobierno porteño en la lista que lidera Mariano Recalde, pero aún no se tomó una resolución.

Este fin de semana, Moreau avanzó más en el armado de su radicalismo K con la constitución del Movimiento Nacional Alfonsinista en Córdoba, que allí circula también con el nombre de Radicalismo Popular.

Para el acto de clausura convocaron, de acuerdo con las propias palabras de los organizadores, a "radicales disconformes con la decisión a nivel nacional y provincial de acompañar al kirchnerismo" y de la fórmula a gobernador y vice que encabeza Eduardo Accastello con el comediante Cacho Buenaventura.