Tras la masiva marcha, presiona oposición por renuncia de Dilma

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"EL GOBIERNO ES ILEGÍTIMO", SENTENCIÓ CARDOSO . EL PLANALTO, EN ALERTA POR EL CRECIENTE DESCONTENTO CONTRA LULA

Brasilia - Los principales referentes del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) ledemandaron ayer en duros términos la renuncia a la presidenta Dilma Rousseff, a las pocas horas de finalizada una masiva manifestación nacional a favor de un juicio político contra la mandataria.

"Lo más significativo de las demostraciones como las de ayer (por el domingo) es la persistencia del sentimiento popular de que el Gobierno aunque sea legal es ilegítimo", afirmó el expresidente Fernando Henrique Cardoso, quien fuera mandatario entre 1995 y 2003. "Si la propia presidenta no fuera capaz de tener un gesto de grandeza (renunciar o aceptar que estuvo equivocada) asistiremos a la desarticulación creciente del Gobierno", añadió el presidente honorario del PSDB.

Rousseff analizó con sus ministros en el Palacio del Planalto el impacto de la movilización en su contra, la tercera en lo que va del año, que tuvo la participación de al menos 880 mil personas en 205 ciudades en todo el país y cuyo principal reclamo fue un impeachment contra la mandataria por la recesión económica y los escándalos de corrupción. Desde el Gobierno se observó que la marcha fue menos concurrida de lo esperado por la oposición, pero existe preocupación con la creciente crítica de los manifestantes contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, según reconocieron fuentes al diario Folha de San Pablo. Esto, luego de que una parte de los manifestantes corearan en varias ciudades consignas contra Lula y en Brasilia fuera instalado un muñeco inflable que reproducía a Lula con un traje a rayas de preso. A la par que los inconformes hostilizaron a Lula y Dilma, hubo una gran simpatía hacia el joven magistrado Sergio Moro (ver nota aparte), a cargo de la causa por irregularidades en Petrobras.

"Con la metáfora del muñeco (representando a Lula) vestido de presidiario, la presidenta puede quedar a salvo en lo personal, pero sufre la contaminación de las de su patrono y va perdiendo las posibilidad de gobernar", opinó Cardoso.

Luego citó el caso de uno de sus antecesores, Fernando Collor de Mello, quien renunció a su cargo denunciado por corrupción en 1992, luego de manifestaciones multitudinarias. Cardoso planteó que Rousseff debería recibir el consejo de algún político con estatura ética como fuera el fallecido exjefe del Congreso, Ulysses Guimaraes. "Sería deseable que algún líder con fuerza moral le diga (a Rousseff) como lo hizo Ulysses Guimaraes a Collor de Mello: 'Usted piensa que es presidente pero ya no lo es mas'...", ponderó Cardoso.

Su posición fue acompañada por la de otro peso pesado del PSDB. "La renuncia es una prerrogativa de la presidenta, yo no tengo duda de que al país le gustaría que renunciase, pero ella no lo va a hacer", declaró el senador José Serra, excandidato presidencial por la agrupación.

Por primera vez los socialdemócratas tuvieron un rol protagónico en la jornada de protesta. Serra desde San Pablo, y su correligionario Aécio Neves, dirigente del partido y exrival de Rousseff en las elecciones del año pasado, pronunció un discurso en el mítin de Belo Horizonte, estado de Minas Gerais.

"Hubo alegría en las personas que me vieron en la marcha en San Pablo...", donde se realizó la concentración más numerosa, con 350 mil personas según la Policía y 135 mil de acuerdo con la consultora Datafolha. "Vi mucha gente protestando y mostrando su insatisfacción con el Gobierno y el Partido de los Trabajadores...", agregó Serra.

Al respecto, el jefe del oficialismo en Diputados, José Guimaraes, comentó que fue la primera vez que las movilizaciones fueron convocadas por el opositor PSDB de Cardoso, ya que las anteriores habían sido citadas por grupos apartidarios.

En ese sentido el parlamentario oficialista insinuó que el PSDB tal vez "no está conforme" con el resultado de su poder de convocatoria, muchas personas menos que las 2 millones que habían acudido a principios de año.

En las redes sociales, los militantes del Partido de los Trabajadores utilizaron el hashtag #fascista o #derechafascista para referirse a quienes exigen la salida anticipada de Rousseff. El PT convocó para este jueves a una manifestación para respaldar al Gobierno.

"El Gobierno quiere intensificar el diálogo porque reconoce que pasamos por un momento de dificultades, que queremos superar con diálogo, pero mientras se respeten las instituciones y sin ese ambiente de intolerancia", afirmó el ministro de Comunicación Social, Edinho Silva, en una conferencia de prensa. Silva señaló que las protestas del domingo fueron el principal asunto abordado por la jefe de Estado en la reunión de dos horas que tuvo ayer con varios de sus ministros, con sus voceros en el Congreso y con los líderes de los partidos oficialistas.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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