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Tras shock Zannini, el PJ intenta resucitar operativo unidad 2015
• Se reúne el Consejo para convocar al Congreso del 9 de mayo.
• Mensaje K para ensayar negociación con De la Sota
José Manuel de La Sota y Eduardo Fellner
La cumbre, a pesar de la mística que aportan algunos consejeros, está forzada por una urgencia: convocar, contra reloj, al congreso partidario para el 9 de mayo donde se prevé elegir la nueva cúpula del PJ encabezada por el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner.
Dos semanas atrás, la cita de esta tarde en la sede de Matheu se perfilaba más auspiciosa. Pero en medio, Jorge Capitanich -vice segundo del PJ- llegó al quincho de la Dirección de Remonta y Veterinaria del Ejército, en Palermo, flanqueado por Zannini, y la cofradía peronista, en particular José Manuel de la Sota, tradujo como una provocación la irrupción sin previo aviso del menos peronista de los cristinistas.
Antes del raid sonriente y animoso del secretario de Legal y Técnica por Las Cañitas, el encuentro del consejo se proyectaba como una juntada entre kirchneristas y no kirchneristas en la celebración de una primera fase del operativo unidad 2015.
La maniobra se desbalanceó y De la Sota, el único anti-K presente, se fue de la cena entre reproches y a los días acusó al Gobierno de querer tener en estado "vegetativo" al partido.
En la última semana, con doble esfuerzo, Fellner, José Luis Gioja y Juan Carlos "Chueco" Mazzón se enfocaron en tratar de volver al clima pre-Cañitas. Zannini, el comensal de la discordia, hizo lo suyo: transmitió que no volverá a interferir y que no tiene objeciones sobre una eventual incorporación de De la Sota en la cúpula partidaria que se elegirá en mayo.
Por lo pronto, el cordobés no forma parte del actual consejo, donde su representante es Carlos Caserio. Anoche se daba por hecho que no asistirá ningún delegado del "cordobesismo".
Tampoco habrá enviados del PJ de San Luis que controla el clan Rodríguez Saá y el gobernador Claudio Poggi, heredero de los hermanos. Cuando Néstor Kirchner armó el consejo actual -cuyos mandatos vencieron en 2012- los puntanos no quisieron formar parte. Incluso, el desafiante del "Pingüino" en aquella interna del PJ, Héctor Maya, el entrerriano que fue jefe de la SIDE durante el espasmódico Gobierno de "el Adolfo", contó con el patrocinio de los hermanos Rodríguez Saá.
En el PJ deslizan que al margen de la carta crítica que Poggi, el gobernador puntano, emitió antes de la cena de Las Cañitas, el acuerdo con el peronismo de San Luis es posible y está avanzado aunque el formato final es incierto, sobre todo porque los hermanos Adolfo y Alberto juegan al policía bueno y policía malo, rotativa y sucesivamente. Sobre esa dualidad, el massismo construye la versión de que en pocas semanas el senador Adolfo se integrará al Frente Renovador.
El aviso de Zannini es un gesto para evitar la fuga De la Sota, costura a la que se sumó también Julio De Vido, que lo recibió el martes, le prometió obras y fondos. Con ambos, de todos modos, lo que falta es la letra chica: ninguno aceptará kirchnerizarse, por lo cual la intriga es conocer con qué relato, con qué mancha venenosa, vestirán un regreso al peronismo que, quizá hoy, vuelva a endiosar a Cristina de Kirchner.


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