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Tregua (simulada) Scioli-Mariotto
Daniel Scioli, junto a su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, el ministro de Seguridad, Ricardo Casal y la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, entre otros ministros, durante un encuentro con la prensa, ayer.
A un año y 25 días de un comienzo explosivo -el 12 de diciembre, durante la asunción se produjeron incidentes entre un grupo de La Cámpora y policías-, la fórmula coincidió en mostrar un clima diferente, con los modos de cada uno, pero sin estridencias.
«Cada uno desde su identidad puede defender a la provincia» dijo Scioli y se refirió a su vice. Contó que se saludaron para las fiestas y que le dijo: «Qué bueno para la provincia y para todos, que arrancamos con dificultades y estamos terminando el año en armonía».
Hizo referencia a que se actuó «con responsabilidad y fundamentalmente cumpliendo nuestros roles institucionales» aunque «cada uno con sus matices, con su forma de ser» pero «a la altura de lo que necesita una provincia como la nuestra», puntualizó Scioli.
En ese tono se refirió, también, a Cristina de Kirchner a la que le ratificó el acompañamiento y elogió el «esfuerzo que hace todos los días» para «conducir a la Argentina».
A modo de respuesta en ese universo de cordialidades, una etapa de tregua que se perdura desde las últimas semanas pero ganó volumen en estas horas, cuando Mariotto hizo una defensa pública de Scioli al plantear que forma parte del dispositivo K, una afirmación inimaginada en su boca a mitad de año.
El vice encabezó un balance de la gestión legislativa en la que señaló que el Parlamento aprobó el «77%» de las leyes enviadas por Scioli, estadística que usó para cobrar una vieja factura: «Nos habían acusado de poner palos en la rueda y yo creo que fue más el temor a lo nuevo que por acciones que hayan entorpecido la gestión», dijo el vice, en referencia a una frase que pronunció la ministra de Gobierno de Scioli, Cristina Alvarez Rodríguez.
«Yo formo parte del Ejecutivo y me toca presidir el Senado. Por eso me honra que hayamos aprobado el 77 por ciento de los envíos del Ejecutivo», precisó el vicegobernador.
A su modo, Mariotto exploró la misma línea argumental que Scioli al referirse a los matices con el gobernador. «Nuestras disputas son por las ideas, no por espacios clásicos de poder. El Senado no ha querido un lugar en el Ejecutivo, cambiar un ministro o tener el lugar del otro», aseguró. A su vez, señaló que su intención fue «aventar las especulaciones» y rechazó que en la Cámara alta provincial, que preside, se hayan ocultado «cosas debajo del poncho».
Antes, Scioli había enumerado una serie de factores relaciones con los planes de Gobierno para los próximos años, en los que se refirió en particular a la situación financiera de la provincia, que tuvo un pico de crisis a mitad de año pero, dijo, cerró «ordenada» tras el pago del aguinaldo y los salarios.
Sin embargo, hizo una mención inevitable al «congelamiento del Fondo del comurbano» y a la «cuestión de la coparticipación federal» que, dijo, forman parte de los problemas estructurales, en materia de recursos, que padece la provincia de Buenos Aires. En ese sentido, sostuvo que espera poder modificar la mecánica de la discusión con los docentes en materia de paritarias para el año próximo.


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