17 de diciembre 2012 - 00:00

Tres poderes con vista a la Plaza

El Consejo de la Magistratura porteño adquirió un inmueble de 7.600 metros cuadrados frente a Plaza de Mayo para instalar allí sus dependencias no jurisdiccionales. Se trata del edificio que durante años fue la sede central de la empresa en el país y costó 41,8 millones de pesos. El Banco Ciudad lo había tasado en 10 millones más (las negociaciones fueron discretas e incluyeron la visita de ejecutivos provenientes de Munich). Finalmente, los tres poderes de la Ciudad tendrán vista a la Plaza: el Ejecutivo en Bolívar 1, la Legislatura y ahora también la Magistratura.

La compra forma parte de un plan para que la Justicia porteña deje de pagar alquileres. Algo que ya había anticipado el titular del Consejo, Juan Manuel Olmos, hace tres semanas en la Legislatura al presentar el Presupuesto 2013.

El proceso de adquisición tuvo diversos matices. Siemens abandonó el edificio, que es patrimonio histórico, hace un año. En realidad, ya había intentado desprenderse de él en 2000 a raíz de la crisis económica. Si bien la empresa alemana había tenido ofertas antes de la definitiva del Consejo porteño, en 2010, por ejemplo, optó por seguir allí debido al marketing impulsado por el Gobierno por el Bicentenario que mostraba imágenes panorámicas de la Plaza de Mayo que incluían al inmueble (y el logo de la empresa).

Los ejecutivos de la empresa que negociaron con Olmos y el administrador general del consejo, Alejandro Rabinovich, exigieron absoluta confidencialidad y realizaron una revisión exhaustiva de los documentos de la licitación. Un control que no sorprende si se consideran los antecedentes de la empresa con la Justicia local a raíz de la causa abierta por supuesto pago de coimas durante el Gobierno de Carlos Menem.

El objetivo del Consejo es instalar en el nuevo inmueble todas las dependencias del Poder Judicial que no incluyan los juzgados ni las fiscalías. La mudanza, desde la sede actual en un edificio sobre Avenida Alem al 900, se haría antes del mes de julio, cuando se debe renovar el contrato.

La actual ubicación ha traído dolores de cabeza a la administración porteña. Desde el elevado costó del alquiler (con lo que se pagó hasta la fecha se podría haber comprado el edificio una vez y media) hasta un extraño litigio judicial con la ANSES por un espacio compartido con una sede vecina del ente previsional.

La compra del edifico incluye el reloj ubicado en la cima que mediante un sistema de móviles de bronce tiene capacidad para activar una campana. Una obra escultórica que fue incautada en 1945 sobre finales de la Segunda Guerra Mundial (el edificio ya era de Siemens) para ser reinstaurada finalmente en 1988.

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