Trigo I: crece la incertidumbre

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El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2014 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

En el último mes las precipitaciones se regularizaron en la zona. El aporte de las lluvias impactó más en los lotes de soja de primera, que si bien estaban sufriendo la sequía, eran los menos comprometidos. El desarrollo del cultivo no es el mejor, ya que la sequía muestra su impacto en este aspecto. El tiempo fresco actual tampoco colabora en el desarrollo, y de hecho, la soja tiene un techo de rindes más bajo que en otras zonas.

La soja de segunda sufrió un gran atraso en la siembra y hay pocos lotes de buen desarrollo, que son los que se llegaron a sembrar luego de la cosecha de cebada. El resto se sembró tarde, y el rinde depende del momento de la primera helada

En el maíz, los lotes de siembra temprana fueron los que más sufrieron, tanto en suelos con tosca, que están muy comprometidos, como en suelos profundos, ya que la sequía impactó en plena etapa de floración. Los maíces de fechas de siembra más tardía en el mes de noviembre, son los que mejor se recuperaron, pues recibieron la lluvia en el inicio de la floración.

El girasol es un cultivo que, en condiciones de lluvias insuficientes, se defiende mejor que el maíz y que la soja. No obstante, en suelos con tosca este cultivo se vio afectado por la sequía.

El resultado de la campaña es incierto desde lo productivo. En lo económico, es posible que algunos costos fijos disminuyan ligeramente (medidos en dólares oficiales) en vista del aumento del tipo de cambio. Otros costos serán más altos.

El rinde de indiferencia para siembras en campo propio es de 25 qq/ha en trigo, 20 qq/ha en soja de primera, 18 qq/ha en girasol, y 57 qq/ha en maíz. En algunos casos no se alcanzarán los rindes de indiferencia.

En campo arrendado los rindes de indiferencia son de 33 qq/ha en trigo, 27 qq/ha en soja de primera, 25 qq/ha en girasol y 73 qq/ha en maíz. De acuerdo con estas cifras y a los rindes logrados (en trigo) y proyectados (para los granos gruesos) es muy posible que solamente el trigo sea rentable y se registren resultados muy magros (o incluso quebrantos) en la cosecha gruesa.

La situación financiera es complicada, ya que si bien los rindes de trigo resultaron mejores de lo esperado, es difícil venderlo. Los cupos y trabas en los embarques eliminaron la competencia entre los exportadores y la molinería, que compran con cuentagotas y a precios por debajo de la paridad de exportación.

Ya corre el tiempo de descuento para la definición del área a sembrar con trigo en la nueva campaña. Pero la intervención del mercado frena las decisiones, y es previsible que no aumente el área. La única forma de que crezca el área, y por ende la producción y el saldo exportable (léase ingreso de divisas) sería con el anuncio de la liberación de exportaciones para la producción de la nueva campaña, junto con una baja en las retenciones, o su eliminación.

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