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Triunfó fuerza provincial, a lo Santiago y Neuquén
TRAS FUGAZ PASO POR MASSISMO, DEBERÁ REARMAR RELACIÓN CON INTENDENTES
Weretilneck, del Frente Grande, llegó como vicegobernador en 2011 junto al mandatario electo del peronismo Carlos Soria, quien fue asesinado en los primeros minutos de 2012, a 20 días de haber asumido. El ajedrez político que tanto le costó armar al PJ -venía de destronar al radicalismo- se hizo trizas en segundos. Ahí es donde el actual gobernador encontró una ventana para activar su ambicioso proyecto.
En 2014, las intenciones de Pichetto de presentarse como candidato alejaron a Weretilneck del Gobierno nacional. El mandatario se acercó al presidenciable del Frente Renovador, Sergio Massa, aunque luego evitó referirse al postulante de Tigre. El argumento principal fue la necesidad de desnacionalizar los comicios de ayer, algo clave para el gobernador.
Después de las elecciones municipales llevadas a cabo el 3 de mayo pasado, donde el peronismo obtuvo una buena performance, se esperaba la ratificación de esas adhesiones para Pichetto, algo que finalmente no ocurrió. "Los intendentes PJ debían mostrarse a favor del candidato del FpV, pero no va a faltar mucho para que vuelvan a dialogar con nosotros", manifestó ayer un importante funcionario del Gobierno local a Ámbito Financiero.
Quienes sí continuarán alejados de Weretilneck serán los intendentes de General Roca, Martín Soria; y de Bariloche, María Eugenia Martini, de mala relación con la actual gestión. Soria, que luchó para ser ayer el candidato a gobernador -una disputa desgastante e innecesaria para el FpV- tiene un motivo para festejar: la derrota de Pichetto lo deja a él bien parado de cara a 2019.
Otra cuestión invisible en la victoria de Weretilneck es que más de 40 gremios que estaban en el PJ migraron hacia Juntos Somos Río Negro. Aquí la coincidencia con el Frente Cívico Santiagueño. Allí, el radical K Gerardo Zamora significa un mínimo de entre 60 y 70 por ciento de votos en la provincia, lo que le permitió no sólo delegar el Gobierno en la actual mandataria, su esposa Claudia Ledesma Abdala sino también el salto al Senado nacional .
También gran parte del alicaído radicalismo encontró espacio disponible con Weretilneck, y se convirtió en otra pata de esta iniciativa que impulsa el gobernador, que irá con boleta corta en las PASO del 9 de agosto y las elecciones generales nacionales del 25 de octubre, estrategia que coincide con la del MPN.
El último empujón a favor de Weretilneck fue la casi fulminante crisis frutícola en la región debido a falta de competitividad, algo que no depende de la provincia, sino de Nación.

