23 de noviembre 2016 - 00:00

Trump descoloca: emite señales moderadas (¡hasta atiende al New York Times!)

Le dijo al diario, uno de sus blancos predilectos, que ahora no descarta mantener a EE.UU. en los acuerdos contra el cambio climático y repudió a la derecha radical que lo rodea. Además, su candidato al Pentágono lo enfrenta y rechaza la reintroducción de la tortura.

TERRITORIO “ENEMIGO”. Donald Trump saluda a decenas de simpatizantes al salir del edificio de The New York Times. La entrevista, que pendió de un hilo hasta último momento, fue una tregua en su guerra con los grandes medios.
TERRITORIO “ENEMIGO”. Donald Trump saluda a decenas de simpatizantes al salir del edificio de The New York Times. La entrevista, que pendió de un hilo hasta último momento, fue una tregua en su guerra con los grandes medios.
Nueva York - El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, multiplicó ayer las señales de moderación al dar marcha atrás con varias posturas controvertidas de su campaña. Así, afirmó que no hará nada por poner presa a Hillary Clinton, tomó distancia de la controvertida "derecha alternativa" que lo rodea y sugirió que podría mantener los acuerdos contra el cambio climático firmados por el Gobierno saliente.

Un dato relevante es que la mayor parte de esas declaraciones las realizó en una entrevista con The New York Times, uno de sus blancos preferidos a la hora de enfrentarse con la prensa. El encuentro estuvo a punto de cancelarse por denuncias del electo de que las condiciones pactadas no habían sido respetadas. Aunque fue ratificado a último momento, eso demuestra que el conflicto con la prensa sigue latente.

De hecho, en las horas previas se había registrado otra escalada. En una reunión con los grandes medios de televisión (CNN, ABC, CBS, Fox, NBC) el nuevo mandatario se lanzó contra ellos. "Era como estar enfrente de un pelotón de ejecución", dijeron algunos de los presentes en el encuentro.

Un estilo zigzagueante parece imponerse en Trump. Un día sorprende con nombramientos controvertidos de personajes de la derecha dura, o ratifica la expulsión de millones de inmigrantes indocumentados y el muro en la frontera con México. Pero luego sugiere cambios de postura en otros asuntos delicados, apuntando a una posible moderación.

La vocera del equipo de transición del presidente electo, Kellyanne Conway, aseguró que aquel renunció a la idea de nombrar un fiscal especial para investigar el caso de los e-mails enviados desde un servidor privado -y en miles de casos borrados- por la exsecretaria de Estado y que quiere que los republicanos del Congreso pongan fin a años de investigaciones contra ella y su marido, el expresidente Bill.

Trump dijo durante su campaña que su adversaria demócrata estaría "en prisión" si él fuera presidente.

"Hillary Clinton todavía tiene que enfrentarse al hecho de que la mayoría de los estadounidenses no la considera una persona honesta y en la que se puede confiar, pero si Donald Trump puede ayudarla a sanar, entonces tal vez eso sea algo bueno", dijo Conway en una entrevista con la cadena MSNBC.

"Creo que él está pensando en muchas cosas diferentes ahora que se prepara para convertirse en presidente de Estados Unidos, y las cosas que suenan como de campaña no están entre ellas", agregó la vocera, insinuando más cambios respecto de las por momentos incendiarias propuestas de Trump.

El giro promete enojar a muchos de los seguidores más radicales del magnate, que durante los actos acostumbraban a corear consignas pidiendo enviar a Clinton a la cárcel.

El portal Breitbart, uno de los más influyentes en la derecha radical de Estados Unidos, abrió ayer con el titular "Promesa rota" para informar de la decisión de Trump.

Breitbart es una trinchera de la llamada "alt-right", derecha alternativa, una unión de grupos radicales, supremacistas blancos y hasta neonazis que dirigió durante años el futuro estratega jefe de la Casa Blanca, Stephen Bannon.

En otro gesto significativo, Trump defendió ayer a Bannon pero expresó su rechazo a ese movimiento de ultraderecha. Lo hizo en la entrevista con periodistas de The New York Times, a quienes aseguró que no cree haber hecho cosas que hayan dado fuerza a la "alt-right" y que, si ese grupo tiene nuevas energías, será necesario estudiar el porqué. "Repudio a ese grupo", dijo el presidente electo.

Al respecto, Trump también fue consultado en la entrevista sobre una conferencia de extrema derecha celebrada en Washington y en la que se pudo ver a personas haciendo el saludo nazi y celebrado su victoria electoral. "Lo rechazo y lo condeno", contestó.

Trump, mientras tanto, aseguró que si pensara que Bannon es "un racista o de la 'alt-right' o cualquiera de esas cosas ni siquiera habría pensado en contratarlo".

Breitbart es "simplemente una publicación", que "cubre historias como lo hacen ustedes", les dijo a los periodistas del Times. "Son ciertamente un medio mucho más conservador, por decirlo suavemente, que The New York Times", añadió.

Por otro lado, admitió también en la nota que está pensando qué hacer con los acuerdos internacionales sobre cambio climático firmados por el país, que había prometido romper. "Estoy viéndolo muy de cerca. Tengo una mente abierta sobre eso", dijo.

Por último, dejó entrever que el general retirado de cuatro estrellas James Mattis es su favorito para el cargo de secretario de Defensa. Con todo, se mostró "sorprendido" por el rechazo de este a la técnica de tortura conocida como "waterboarding" (ahogamiento simulado), que él prometió restablecer para lidiar con sospechosos de terrorismo.

Por último, restó importancia a los potenciales conflictos de intereses. "Mi empresa es muy poco importante para mí en comparación con lo que estoy haciendo", señaló, dando a entender que quiere desvincularse progresivamente de sus negocios aunque sin aclarar la fórmula que utilizará.

Agencias EFE, Reuters, DPA y ANSA

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