22 de mayo 2017 - 00:00

Trump exigió a líderes árabes erradicar el “extremismo islamista”

Ante 50 representantes de países musulmanes, suavizó su retórica contra esa religión. Coincidió con el rey saudita Salmán en responsabilizar a Irán por la “inestabilidad” en Medio Oriente.

Aliados. El presidente estadounidense, Donald Trump, y el rey saudita Salmán (centro) coincidieron en sus ataques a Irán, principal rival de esa monarquía sunita.
Aliados. El presidente estadounidense, Donald Trump, y el rey saudita Salmán (centro) coincidieron en sus ataques a Irán, principal rival de esa monarquía sunita.
Riad - El presidente estadounidense Donald Trump instó ayer a los países musulmanes a luchar con determinación contra "el extremismo islamista", y calificó la lucha contra el terrorismo de batalla entre "el bien y el mal", durante su visita a Riad.

En un discurso muy esperado, Trump llamó a aislar a Irán, al que acusó de alimentar "los incendios de los conflictos sectarios y del terrorismo", para gozo de las monarquías sunitas del Golfo, entre ellas Arabia Saudita, que temen la influencia de su gran rival chiita.

El mandatario afirmó ser portador de un mensaje de "amistad, esperanza y amor", en unas declaraciones que contrastaron mucho con la retórica de su campaña para las presidenciales, en la que llegó a afirmar que el islam odiaba a Estados Unidos.

Ante los representantes de unos 50 países musulmanes, Trump, cuyo país combate desde 2014 al yihadista Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, insistió en la necesidad de que los países del Golfo y Medio Oriente desempeñen un papel más activo en la lucha antiterrorista, asegurando que llegó la hora de "afrontar verdaderamente la crisis del extremismo islamista".

La expresión es notablemente diferente del "terrorismo islámico radical", que usaba Trump habitualmente durante su campaña electoral, y que provocaba recelo en el mundo musulmán.

Para Trump, la lucha contra el extremismo islamista no es una "batalla entre religiones", sino "una batalla entre criminales bárbaros que intentan aniquilar la vida humana y gente decente de todas las religiones que intenta protegerla". "Es una batalla entre el bien y el mal", subrayó.

Exhortó, asimismo, a los países musulmanes a no ser un "santuario de los terroristas" y a "expulsarlos" de sus comunidades y sus lugares de culto.

Fiel a la política seguida desde que llegó al poder, evitó hablar de los derechos humanos ante un grupo de mandatarios que suelen ser objeto de críticas por parte de las organizaciones internacionales.

Respecto a Irán, Trump denunció a un país responsable, según él, de la "inestabilidad en la región". "Hasta que el régimen iraní se muestre dispuesto a ser un socio a favor de la paz, todas las naciones deben trabajar juntas para aislarlo", declaró.

Unos minutos antes, su anfitrión, el rey saudita Salmán había calificado a la República Islámica de "punta de lanza del terrorismo mundial".

La buena acogida de Trump en Arabia Saudita contrastó con la tormenta política que afronta en Washington, a raíz de las revelaciones sobre los vínculos entre algunos de sus estrechos colaboradores y Rusia.

Agencias AFP, Reuters,

EFE, DPA y ANSA

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