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Trump respaldó a su elegido para la Corte tras una histórica audiencia
Para el mandatario, quedó clara la integridad de Brett Kavanaugh. El juez conservador defendió su inocencia y denunció una campaña de intimidación en su contra. La denunciante Christine Blasey Ford brindó un estremecedor relato de la agresión sexual que sufrió.
Están "indeleblemente en el hipocampo la risa, las ruidosas risas de ellos dos, divirtiéndose a mi costa", dijo Blasey Ford en uno de los momentos clave de la audiencia, en el que reiteró que estaba "segura al 100%" de que fue Kavanaugh quien la agredió.
"Para mí era difícil respirar y pensé que Brett podía matarme accidentalmente", contó.
Algunas legisladoras rompieron en llanto al oír el testimonio, como la demócrata por Nueva York, Carolyn Maloney.
Después fue el turno de réplica de Kavanaugh, que cerró su testimonio jurando "por Dios" que había dicho toda la verdad, tras una audiencia de horas en la que afirmó su inocencia.
"Yo no voy a dejarme intimidar y renunciar a este proceso", dijo. "Mi familia y mi nombre han sido destruidos de una forma total y permanente por estas acusaciones falsas y despiadadas", señaló el juez conservador en un testimonio lleno de estertores para intentar atajar el llanto.
"He proporcionado un calendario detallado de dónde estaba en el verano de 1982. ¿Por qué tengo esos calendarios? Porque mi padre en 1978 empezó a hacerlo", dijo.
La estremecedora comparecencia fue transmitida en directo por televisión y hasta Trump siguió el testimonio Blasey Ford desde el Air Force One, según la vocera presidencial Sarah Sanders.
Hace dos semanas, Kavanaugh parecía encaminado a obtener el visto bueno del Senado para entrar en la Corte Suprema, una jurisdicción que dirime cuestiones fundamentales de la sociedad, como el derecho al aborto, a portar armas de fuego y los derechos de las minorías.
Para Trump, colocar a un juez conservador en un cargo vitalicio en la alta corte sellaría su objetivo de dejar en minoría a los jueces progresistas o moderados durante años.
El Partido Republicano, que tiene una mayoría frágil en la Comisión judicial del Senado, podría votar hoy la suerte del juez.
La confirmación de Kavanaugh podría ir al pleno del recinto el martes para su votación final.
La actriz Alyssa Milano, una de las estrellas de Hollywood que denunció abusos que destaparon el movimiento #MeToo, viajó hasta Washington para sumarse a las manifestaciones de apoyo para la académica.
Pero fuera del Capitolio los partidarios de Kavanaugh también acudieron para expresar su respaldo al juez.
Chuck Grassley, presidente de la junta, se disculpó al comienzo de la sesión con Ford y Kavanaugh por lo que les había sucedido desde que se conocieron las acusaciones, ya que ambos y sus familias han estado expuestos a amenazas desde entonces.
La audiencia buscó determinar la credibilidad de Ford, pero no constituye un proceso judicial y forma parte del proceso de nominación de Kavanaugh.
El senador demócrata Richard Blumenthal le dijo a Blasey Ford que consideraba que su testimonio era "potente y creíble". "Yo le creo", afirmó.
Por el banco republicano, el senador Lindsey Graham defendió a Kavanaugh. "Esto no es una entrevista de trabajo. Esto es el infierno", afirmó. "Les digo a mis correligionarios republicanos, si ustedes votan no, van a estar legitimando la cosa más despreciable que vi en toda mi vida en la política", agregó.
En tanto, en las afueras del Congreso la policía arrestó a algunos manifestantes contra el nombramiento de Kavanaugh que realizaron una sentada y bloquearon calles.
Desde que Blasey Ford salió a la luz con su denuncia de intento de abuso, otras dos mujeres la siguieron acusando al juez conservador. Deborah Ramirez, una compañera en la Universidad de Yale, lo acusa de haberle frotado los genitales en la cara, y Julie Swetnick dijo que lo vio beber excesivamente en las fiestas y participar de violaciones grupales.
| Agencias AFP, Reuters y ANSA y Ámbito Financiero |


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