8 de marzo 2018 - 00:00

Trump se enfrenta con su propio Gobierno por su ofensiva proteccionista

Los secretarios de Defensa, James Mattis, y de Estado, Rex Tillerson, dijeron que el conflicto por el acero puede alejar a EE.UU. de sus aliados en Europa.

IMPOTENCIA. Gary Cohn, principal asesor económico de Donald Trump, renunció por la imposibilidad de convencer al mandatario de limitar sus bravatas comerciales.
IMPOTENCIA. Gary Cohn, principal asesor económico de Donald Trump, renunció por la imposibilidad de convencer al mandatario de limitar sus bravatas comerciales.
Washington - Desde las áreas de seguridad y relaciones exteriores de la administración estadounidense, y desde las bancadas republicanas del Congreso, se elevaron ayer severos cuestionamientos al rumbo proteccionista que está imponiendo Donald Trump, que amenaza con desatar una guerra comercial con Europa y China y que ya provocó la renuncia de Gary Cohn, su principal asesor económico.

El plan de aranceles y gravámenes propuesto por el presidente pone en peligro las relaciones de Estados Unidos con aliados valiosos, especialmente en términos de seguridad nacional, alertó el jefe del Pentágono, James Mattis.

En ese mismo sentido se expresó el secretario de Estado, Rex Tillerson, durante cruce que ambos tuvieron en las últimas horas en la Casa Blanca con el secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el asesor de política comercial del presidente, Peter Navarro, reveló The Washington Post, citando fuentes presentes en la reunión.

Trump perdió el martes a un asesor clave, Gary Cohn, considerado un moderado y la voz de Wall Street en el Gobierno, debido a la guerra del acero y del aluminio que desató con su intención de aplicar gravámenes a las importaciones de esos materiales. La salida del funcionario se hará efectiva en las próximas semanas.

Pero la grieta no solo se abrió en el gabinete. También el Congreso se levantaron voces críticas entre prominentes dirigentes republicanos.

Según se informó, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el líder de la bancada republicana del Senado, Mitch McConnell, presionan en pos de un enfoque que se centre más las importaciones desde China que en la relación con los socios europeos (ver página 20). Sin embargo, ambos reconocen privadamente que les cuesta demasiado influir en un presidente que parece decidido a avanzar pese a cualquier riesgo.

"No creo que el presidente Trump pueda ser disuadido fácilmente", se resignó el senador John Cornyn, un republicano de Texas.

Otro senador influyente, Lamar Alexander (Tennessee), le agradeció a Trump el haber escuchado sus preocupaciones, pero señaló que "la dificultad hasta ahora es persuadirlo".

Trump anunció el último viernes que impondría un arancel del 25% al acero importado y de un 10% al aluminio, un plan que generó advertencias de los socios comerciales de Washington y de legisladores y empresas estadounidenses por una posible guerra comercial que afectaría la economía. Cohn renunció al advertir que no podría torcer esa determinación, mientras que la Unión Europea y China advirtieron que podrían tomar represalias.

La reunión en la que Mattis y Tillerson expresaron su alarma se produjo el martes, mientras los legisladores republicanos buscaban una estrategia para persuadir a Trump a cambiar de opinión. Esta seguidilla de eventos, dijo The Washington Post, mostró de forma descarnada cómo las figuras del establishment en Washington -incluso líderes de seguridad nacional, altos legisladores, el expresidente de Goldman Sachs- repentinamente se encontraron en una batalla perdida con un pequeño grupo de asesores de Trump", desatando "escepticismo sobre el comercio exterior".

"Los últimos esfuerzos para lograr que Trump disminuya, si no revea, las tasas llegaron después de una lucha de poder dentro de la Casa Blanca donde Cohn, Mattis y otros intentaron disuadir a Trump de evitar lo que muchos temen será una guerra comercial que podría sacudir las economías más grandes del mundo", completó el periódico.

"Hemos sido maltratados como país durante muchos años, y no va a suceder más", dijo Trump en una conferencia de prensa el martes con el primer ministro sueco, Stefan Lofven. "Cuando estamos atrasados en relación a otro país, las guerras comerciales no son tan malas", disparó.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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