24 de julio 2018 - 00:00

Trump sobresalta de nuevo: amenazó a Irán con daños “como muy pocos han sufrido”

Las opiniones de los analistas se dividieron: ¿el estadounidense extrema la presión o el mundo se encamina a un conflicto de enormes proporciones?

Sin control. Los observadores temen las consecuencias de las constantes amenazas vertidas por Donald Trump en Twitter.
Sin control. Los observadores temen las consecuencias de las constantes amenazas vertidas por Donald Trump en Twitter.
Washington - El presidente Donald Trump causó ayer alarma internacional al lanzarle a Irán una amenaza bélica de infrecuente dureza, lo que planteó interrogantes sobre la verdadera estrategia de Estados Unidos hacia la República Islámica.

"NUNCA, NUNCA MÁS VUELVA A AMENAZAR A ESTADOS UNIDOS O SUFRIRÁ CONSECUENCIAS COMO MUY POCOS HAN SUFRIDO A LO LARGO DE LA HISTORIA", le dijo Trump en Twitter al presidente iraní, Hasán Rohaní, usando mayúsculas, lo que en los códigos de las redes sociales equivale a gritar.

"YA NO SOMOS UN PAÍS QUE SOPORTARÁ SUS PALABRAS DEMENTES DE VIOLENCIA Y MUERTE. ¡TENGA CUIDADO!", agregó.

Irán, por su parte, reaccionó a través líder del Basij, la milicia del régimen. "Las declaraciones de Trump contra Irán se enmarcan en una guerra psicológica. No está en posición de actuar contra Irán", dijo el general Gholam Hosein Gheypur.

En tanto, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, emitió un breve comunicado ayer a la mañana para reforzar la posición del jefe de la Casa Blanca. "El presidente Trump me dijo que si Irán hace algo negativo pagará un precio que solo pocos países pagaron hasta ahora", señaló.

El tuit de Trump tuvo lugar luego de que Rohaní advirtiera el domingo a Estados Unidos que "no juegue con la cola del león", dado que un conflicto con Teherán por el plan nuclear sería "la madre de todas las guerras".

Rohaní también alertó entonces a Washington que Irán controla y podría cerrar el estrecho de Ormuz, un punto estratégico en el Golfo Pérsico por donde circula el 30% del petróleo transportado por vía marítima a nivel mundial.

Trump ha hecho de Irán uno de sus blancos favoritos. El 8 de mayo, anunció el retiro de Estados Unidos del acuerdo que busca impedir que Irán se dote de la bomba atómica, firmado en 2015 junto con Alemania, China, Francia, Reino Unido y Rusia, así como la reanudación de las sanciones económicas contra este país.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró el domingo en un discurso ante la diáspora iraní que está buscando apoyo internacional, especialmente de Oriente Medio y Europa, para su campaña de "máxima presión" contra Irán.

"Pedimos a cada nación que esté harta y cansada del comportamiento destructivo de la República Islámica que se sume a nuestra campaña de presión, especialmente nuestro aliados en Oriente Medio y Europa, personas que se han visto aterrorizadas por la actividad violenta del régimen durante décadas", dijo quien fue hasta hace poco director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Irán condenó el discurso "absurdo y tonto" de Pompeo y lo tildó de intromisión.

Las opiniones en Washington se dividieron entre quienes se alarmaron ante una escalada retórica grave y quienes interpretaron que las duras palabras de Trump son una estrategia de distracción en momentos en que sigue bajo fuertes críticas por sus declaraciones consideradas conciliadoras hacia su homólogo ruso, Vladímir Putin.

"Frustrado por la falta de progreso con Corea del Norte, enojado por las reacciones negativas después de Helsinki, Trump está tratando de desahogarse y cambiar de tema", dijo Aaron David Miller, un exdiplomático y negociador en gobiernos demócratas y republicanos. En la misma línea, Rob Malley, presidente del International Crisis Group, indicó que los líderes europeos "no toman en serio" el tuit presidencial, asumiéndolo como una forma de alejar la atención de Putin y de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la posible colusión entre Moscú y el equipo de Trump en las elecciones de 2016.

Si bien los dos casos son en muchos sentidos muy diferentes, las palabras utilizadas por Trump recuerdan a las que empleaba hace poco más de un año contra el régimen de Corea del Norte. Y muchos observadores ven similitudes con la campaña de "presión máxima" del mandatario estadounidense frente a Pyongyang.

En septiembre de 2017, en su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU, Trump amenazó con "destruir totalmente" a Corea del Norte, atacando violentamente al "régimen deshonesto" de Pyongyang.

Desde entonces se embarcó en un proceso de negociaciones con el régimen comunista que resultó en una cumbre el 12 de junio en Singapur con el dictador Kim Jong-un, a quien antes había llamado "Little Rocket Man" ("hombrecito cohete").

Sin embargo, más de un mes después de ese histórico encuentro, muchos observadores señalan la falta de avances concretos sobre la "desnuclearización completa de la península de Corea" que exige la comunidad internacional.

Pese a ello, Trump se declaró ayer "muy contento" por el avance de las conversaciones y arremetió contra los medios propagadores de noticias falsas ("fake news") por reportar lo contrario.

"Ningún misil fue lanzado por Corea del Norte en nueve meses. Del mismo modo, no hay pruebas nucleares. Japón está contento, toda Asia está feliz", tuiteó Trump.

"Pero los 'fake news' están diciendo, sin preguntarme nunca (siempre con fuentes anónimas), que estoy enojado porque no se va lo suficientemente rápido. ¡Incorrecto, estoy muy feliz!", dijo.

Agencias AFP, Reuters, DPA y ANSA

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