Pekín - La visita de tres días de Donald Trump a China comenzó ayer con la firma de una serie de acuerdos millonarios y un encuentro con su homólogo Xi Jinping, de quien espera mayor respaldo contra Corea del Norte.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras Trump y Xi visitaban la Ciudad Prohibida acompañados de su esposas, Melania y Peng Liyuan (foto), funcionarios de ambos países firmaron acuerdos económicos por 9.000 millones de dólares en los sectores de la aviación, biotecnología e inteligencia artificial. Se espera que hoy haya nuevos pactos, anunció el viceprimer ministro chino, Wang Yang.
La parte china no reparó en esfuerzos para brindarle al mandatario estadounidense un "plus añadido" a su visita oficial. Fuentes conocedoras señalaron que China ha ejercido su máxima influencia para que la visita no se vea torpedeada por el lanzamiento de un misil norcoreano o una prueba nuclear de ese país.
Trump se convirtió, además, en el primer líder extranjero en cenar en la Ciudad Prohibida desde 1949, en un evento "privado" en el Palacio Jianfu.
Hace justo un año, cuando era aún candidato a la presidencia de Estados Unidos, China era uno de sus villanos favoritos, un país al que acusó de haber "robado" millones de empleos.
El estadounidense quiere apretar más las clavijas de las sanciones contra Pyongyang y confía en que Xi lo apoye para conseguir "la presión máxima" sobre el líder norcoreano, Kim Jong-un.
Al final de su viaje, Trump tendrá que decidir si Corea del Norte entra en la lista de países que apoyan al terrorismo, señaló una vocero. Ello comportaría la imposición de nuevas sanciones.
En otra anécdota, el mandatario estadounidense logró burlar el bloque de Twitter en China y agradeció, a través de su red social predilecta, a Xi y su esposa la "inolvidable tarde" que pasaron juntos.
Dejá tu comentario