UCR: posible jefe se encamina a una batalla judicial

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El intendente de Santa Fe, Mario Barletta, quedó a un paso de convertirse en candidato de consenso para la presidencia del Comité Nacional de la UCR. Se forzó en esa provincia la renuncia de dos delegados nacionales y se convocó a una interna extraordinaria para ungir a Barletta, quien, pese a la ingeniería radical que sostiene su precandidatura, deberá sortear dos obstáculos más, uno político y otro judicial.

En Santa Fe, el histórico dirigente Luis «Changui» Cáceres rechaza la aventura de Barletta, reclama una renovación total -esto significa que no asuma ningún candidato avalado por la actual cúpula partidaria- y está dispuesto a plantear batalla en las internas santafesinas previstas para el 9 de diciembre. Se suma a esa causa el vicegobernador electo, Jorge Henn, quien, al igual que Cáceres, impulsa la candidatura de la diputada nacional por Buenos Aires Sandra Rioboó, principal puente con el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner.

Pero más allá de esta trifulca política para definir si se habilita vía elección interna al candidato que apoyan Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Enrique Nosiglia y Ricardo Alfonsín, estrategas del tercer puesto obtenido por la UCR en las elecciones presidenciales con cerca del 12 por ciento de los votos, Barletta podría enfrentar una tormenta judicial. Henn, compañero de fórmula del gobernador socialista electo, Antonio Bonfatti, estudia impugnar en la Justicia la maniobra que terminó con la renuncia de dos delegados nacionales por Santa Fe para forzar una nueva convocatoria a internas, donde podría ser habilitado para postularse a la presidencia radical.

Sin obstáculos

De esta forma, un día antes de dejar la intendencia de Santa Fe, Barletta ya no tendrá obstáculos para ser candidato a reemplazar a Sanz al frente de la UCR en el plenario nacional del 16 de diciembre.

Barletta criticó que la UCR no haya entendido el sistema electoral de primarias abiertas y se haya apresurado a postular a un candidato presidencial. Barletta, cuyo mandato como intendente vence en diciembre próximo, cuestionó que el radicalismo no entendió «el sistema electoral de internas abiertas primarias y salió disparado para otro lado, como que tenía que resolver primero quién era el candidato del radicalismo en lugar de esperar esa instancia», en referencia al hecho de haber participado con un solo candidato en las elecciones primarias.

La diputada Rioboó, quien aspira a acceder a la conducción nacional del radicalismo, aprovechó para cargar contra las actuales autoridades partidarias y advirtió que «si no quieren discutir el rumbo, la UCR se diluye». Rioboó advirtió que están «nuevamente tomando el atajo para evitar discutir el fondo» y remarcó que «la UCR tiene un problema de identidad y necesita definir el rumbo antes que perderse en estratagemas desesperadas para fugar hacia adelante». «No es casual que los máximos responsables de esta crisis estén trabajando a destajo para instalar un falso consenso en torno a un nombre.

Primero fueron con (Ángel) Rozas, después con (Juan Manuel) Casella y ahora vienen con (Mario) Barletta; la verdad es que lo único que les preocupa es evitar la discusión política, aunque ello implique negar lo evidente
», explicó.

Por las dudas a la UCR no le alcanzara con estos cruces, ayer se sumó un tercer candidato, Raúl Barr, apoyado por la Organización de Trabajadores Radicales.

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