15 de abril 2009 - 00:57

UIA: Méndez, listo para pedir tipo de cambio alto

Héctor Méndez asumió como presidente de la UIA. «El Gobierno fue industrialista, pero debe retomar ese rumbo perdido. Si no podemos negociar, me voy a mi casa; criticar no nos hace automáticamente opositores».
Héctor Méndez asumió como presidente de la UIA. «El Gobierno fue industrialista, pero debe retomar ese rumbo perdido. Si no podemos negociar, me voy a mi casa; criticar no nos hace automáticamente opositores».
«El Gobierno de los Kirchner fue industrialista; sin dudas, el más industrialista de los últimos tiempos. Sin embargo, ahora está complicado: la conjunción de la crisis internacional y las urgencias electorales lo complicaron porque ante las nuevas realidades hay que hacer cosas nuevas: debe retomar el rumbo industrialista».
Recién reinstalado en el sillón de presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), el empresario plástico Héctor Méndez tomó distancia de lo que fue la gestión de su antecesor Juan Carlos Lascurain ya de movida: a diferencia del metalúrgico (que en muchas ocasiones actuó más como vocero oficial ante los empresarios que al revés), Méndez dijo que «siempre es difícil hablar con un Gobierno que tiene una personalidad dura, fuerte, no complaciente. Lo que deben tener claro es que criticar no es ser opositor, sino marcar cuando las cosas no se hacen como se deben hacer».
Méndez retomó ayer la titularidad de la UIA tras un período de dos años (el de Lascurain), producto de una negociación en la que varios se «bajaron» por no querer enfrentar la dura coyuntura sentados en el sillón de la presidencia. El plástico, que mantiene una buena relación con hombres del Gobierno como el secretario Guillermo Moreno, dejó una serie de fuertes definiciones en su primer diálogo con la prensa. Veamos.
  • Vamos a buscar todas las herramientas para preservar el empleo y la industria. Si la suba del tipo de cambio es una de ellas, lo pediremos.
  • En pocos días vamos a elaborar una agenda mínima de temas urgentes para buscar consensos. Somos plurales, pero debemos buscar emitir un mensaje unificado para los temas que hacen al corto y al largo plazo. Desgraciadamente, la época electoral complica la gestión, y va a ser difícil que hoy nos oigan...
  • No tengo temor a confrontar con el Gobierno; soy un hombre de consenso, pero por eso no puedo estar de acuerdo con el malhumor y la crítica permanentes. Por caso, hace algunos días se conoció nuestro índice de caída de actividad industrial, que surge de un estudio técnico, sin ninguna intencionalidad política, que ni siquiera se publicó sino que se lo puso en el sitio web de la UIA. Hay que enfrentar la realidad: y si no puedo sentarme a conversar, me voy a mi casa...
  • Ya dijimos que la relación con el campo debe ser prioritaria, porque a la mesa debemos estar sentados todos los sectores productivos. Pero si algún dirigente agropecuario decide presentarse como candidato, eso es cosa de él y no nos metemos.
  • El conflicto del campo tuvo graves consecuencias para la industria. Repito: todos los sectores debemos sentarnos a la mesa, y si uno está equivocado (sea privado o el Gobierno) se le explicará el error.
  • ¿Si nos preocupa el acuerdo financiero con China? Al principio no, porque Martín Redrado nos envió un documento en el que no se mencionaba la cuestión comercial, pero después nos enteramos de que sí está incluida en el convenio. De ser así, por supuesto que nos preocupa y mucho: una economía del tamaño de China no se compara con la muestra... No podemos mirar para el costado: si nos quieren perjudicar, lo diremos públicamente.
  • Al principio de la gestión de los Kirchner, la economía sonaba como una buena orquesta, pero últimamente se escucha como una que desafina. ¿Quién desafina? Todos parejo... Nosotros también, porque en la época de las vacas gordas nadie se queja por lo que está mal, y cuando llegan las flacas ya es tarde.
  • Nosotros toleramos cosas que no debimos, como las demoras en la ley de ART, la ley pyme, el Consejo Económico y Social... Con la ley de accidentes de trabajo venimos bregando desde hace años, y eso es malo porque no ayuda a crear un clima de inversión, tan necesario en esta época de crisis.
  • ¿Si conozco algún proyecto de inversión industrial en marcha o proyectado? La verdad, no. Sólo el de mi empresa (risas), pero porque lo empecé antes de que se desatara la crisis.
  • Respecto del nombramiento de directores por el Estado en empresas privadas, nadie puede negarle el derecho a un accionista a designar un miembro en el directorio, porque es un derecho legal. Ahora, ¿cuál es la medida del avance del sector público sobre el privado? La UIA es una casa que representa a los privados, y velará por sus intereses.

  • Preocupa la puja salarial; algunos creen -yo incluido- que es mejor negociar sector por sector, pero otros aspiran a que el Gobierno diga un porcentaje igual para todos. Quizás en este grupo esté el propio Gobierno...
  • Dejá tu comentario