18 de marzo 2014 - 00:00

Ultimátum de Scioli a docentes para que acaten conciliación

La directora de Cultura y Educación, Nora De Lucía, invocó a los gremios a que “retornen a clases”. Lo hizo acompañada por el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, y su par de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez.
La directora de Cultura y Educación, Nora De Lucía, invocó a los gremios a que “retornen a clases”. Lo hizo acompañada por el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, y su par de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez.
En medio de una salvaje huelga que hoy cumplirá diez días consecutivos y que le impide volver a clases a más de 3,2 millones de alumnos, el Gobierno de Daniel Scioli lanzó ayer un ultimátum a los gremios docentes, al intimarlos formalmente a que acaten la conciliación obligatoria -una herramienta que recibió el fuerte respaldo del resto de las provincias-, bajo la advertencia sobre la aplicación de sanciones.

Entre las penalidades se encuentra la suspensión o pérdida de la personería gremial, y las sanciones económicas. En este sentido, desde el entorno de Scioli admitieron que el gobernador está decidido a congelarle al Frente Gremial unos $ 60 millones, en caso de que los docentes no vuelvan a las aulas esta semana.

Por de pronto, los dirigentes ya anticiparon que si la provincia retiene aportes sindicales recurrirán a la Justicia. "Tendremos que hacer una denuncia penal por retención indebida", afirmó Roberto Baradel, titular del SUTEBA.

Por su parte, la directora general de Cultura y Educación, Nora De Lucía, desplegó "una invocación a todos los representantes gremiales" para que retornen a las escuelas, para seguir negociando. "Los chicos tienen que estar en el aula; queremos seguir trabajando en una mesa de diálogo, pero den la posibilidad de que los niños y adolescentes puedan seguir educándose".

"El Gobierno ha intentado acercar posturas, y ante cada propuesta han respondido con un paro; algo raro hay", disparó en una conferencia de prensa, junto al ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, y su par de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez.

De Lucía sostuvo además que el Ejecutivo tiene "la voluntad de que todos los docentes cobren el aumento ofertado", que llevará la escala de sueldos a entre "$ 4.700 (el 2,3% de los maestros) y $ 44.255 de bolsillo". Pero ante la falta de acuerdo, en la liquidación de sueldos que arrancará el jueves no habrá subas, pero sí abultados descuentos por los días no trabajados, con quitas diarias desde $ 108.

Horas antes, el Frente Gremial (SUTEBA, FEB, SADOP, AMET y UDA) había profundizado -en otra conferencia- la embestida, al ratificar la continuidad de la virulenta medida de fuerza hasta cosechar "una oferta superadora", además de anunciar que mañana se movilizarán hasta la Casa de Gobierno en La Plata.

Los dirigentes rechazan la oferta de suba del 30,9% en dos tramos, en pos de aumentos de más del 35%. Con esa meta, activaron una cadena de paros desde el inicio mismo del ciclo lectivo del 5 de marzo.

En reacción, el Ministerio de Trabajo local dictó el miércoles una conciliación obligatoria por 15 días hábiles, que no fue acatada por los mayoritarios SUTEBA y FEB, y por la moyanista UDOCBA. Por eso ayer comenzó el envío de las cartas documento de rigor a los gremios -las sanciones posibles incluyen multas económicas y hasta la pérdida de la personería jurídica-, mientras que inspectores monitorearán "que las escuelas estén abiertas para que los maestros que quieran trabajar puedan hacerlo".

En este contexto, desde el Gobierno bonaerense remarcaron que la herramienta de la conciliación obligatoria recibió un "fuerte respaldo" del resto de las provincias el viernes, en el marco de la 84ª Reunión Plenaria del Consejo Federal del Trabajo.

En esa línea, ratificaron "la absoluta legitimidad en la aplicación de las sanciones previstas en nuestro ordenamiento, cuando los actores del conflicto incumplan las obligaciones y alcances de los institutos mencionados".

Hasta el momento, apelaron al dictado de una conciliación obligatoria el Ministerio de Trabajo nacional y las carteras laborales de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Catamarca y Jujuy, para avanzar en las negociaciones sin medidas de fuerza de por medio.

Pero varios sindicatos no reconocieron la medida, en medio de conflictos que golpean aún a al menos diez provincias.

Frente a la gravedad del conflicto, dirigentes kirchneristas nacionales -como el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el diputado nacional Edgardo Depetri- pidieron a los maestros que vuelvan a clases para poder seguir negociando.

La virulenta puja gremial llegó también a la Legislatura, de la mano del rechazo sindical a la pretensión del Gobierno de Scioli de impulsar una ley para declarar a la educación como "servicio público esencial" y así limitar las huelgas con la aplicación de "guardias mínimas".

Mientras tanto, se aguarda con expectativa la reanudación del round salarial nacional. El pasado jueves, una audiencia de conciliación no arrojó acuerdo entre el Gobierno y los cinco gremios docentes con representación federal, CTERA, UDA, SADOP, AMET y CEA. En la discusión en pos de la suba del salario mínimo a nivel país, la última oferta oficial -ya rechazada- fue del 31% en cuatro tramos hasta junio de 2015, con el pago de un resistido plus por presentismo de $ 3 mil .

En este tenso contexto, la titular de la bonaerense FEB, Mirta Petrocini, enfatizó que la suba del 30,9% ofertada por Scioli alcanza "sólo a los maestros de grado que recién se inician", y que "el aumento para el resto es de entre un 21% y 23%".

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