Umpi: “Es una novela de iniciación, pero divertida”

Edición Impresa

Novelista, cuentista, poeta, dramaturgo, cantante, conductor televisivo, artista plástico, licenciado en Ciencias de la Comunicación, el uruguayo Dani Umpi , estrella del circuito under rioplatense (que su familia conoce como Daniel Umpierrez), acompañó a Fito Páez y a Andrés Calamaro en recitales, escribió y dirigió una ópera-performance y participó autoralmente de musicales, no deja de crecer como un ícono artístico. Ahora aparece su cuarta novela, "Un poquitito tarada", publicada por Planeta, historia de una veinteañera que sale en busca de su padre, jefe de una secta que trata de contactarse con alienígenas. Entre sus libros más conocidos está la novela "Miss Tacuarembó, que llevó al cine Martín Sastre y protagonizó Natalia Oreiro. Dialogamos con él.

Periodista: En "Un poquito tarada" hay contactos extraterrestres, el viaje de una veinteañera con ritos esotéricos, en medio de una especie de costumbrismo delirante. ¿A qué género pertenece?

Dani Umpi:
Es una mezcla de muchos géneros. Para mí es una novela de aventuras que puede ser una de esas de verano. Yo soy como una señora con cartera, no tengo una gran formación literaria, siempre leí best sellers y me interesa eso de que lo mío sea de lectura fácil y con muchas aventuras. Pero la estructura es un poco rara, y si a uno se le antoja, se puede hacer una lectura medio metafísica.

P.: ¿Lo dice porque la protagonista sale en busca de un padre exótico?

D.U.:
Sale a buscar al padre que la abandonó cuando era chica, cuando dejó a su madre. El padre se ha vuelto líder de una secta que buscaba contactos con extraterrestres. Un "enviado" indica que él tiene poderes. Pero resulta que el padre es un adicto a los casinos, y descubre que si apuesta con la plata de los diezmos gana, y en cambio sí lo hace con su plata pierde. Cuando la chica comienza a buscar a su padre siguiendo su pista por 5 países, también lo persiguen los antiguos fieles de la secta por el fraude que hizo. Ahí comienza la historia de esa chica "un poquito tarada" que por el camino se va inventando personalidades, descubriendo mundos, se va haciendo así misma. En ese sentido es una novela de inciación.

P: Es la novela de iniciación de una mujer de veintipocos años que atraviesa sectas, sexo, tarot y guiños al ocultismo, y montones de cosas más, ¿cómo junta todo eso?

D.U.:
Ese fue mi desafío. Quería hacer una novela con un registro muy frívolo, muy mundano, muy divertido, efervescente, con un personaje absolutamente verosímil. Y me interesaba que hubiera otra lectura, que no sabía que se iba a dar tan rápido. Me pasó con una periodista que como tira el tarot entendió un recorrido que hay en el libro en ese sentido. Mi desafío como escritor fue lograr que tuviera varias lecturas, que se disfrutara desde distintos lugares. Esa suma de posibilidades es lo que me motiva escribir.

P.: ¿Qué le daba ese recorrido por lo esotérico a un relato costumbrista?

D.U.:
Cuando pensé el personaje de ella, me dije que tenía que ser la carta del cero del tarot, El Loco, que está al principio y al final de los arcanos, que tiene las cualidades de ingenuidad, locura, inocencia. Por eso ella, en la imagen de la tapa del libro, se parece a la tradicional de la baraja de El Loco. Y en su camino va a ir creciendo y descubriendo cosas.

P.: ¿Al principio es "un poquito tarada", luego un poco loca, y al final un poco sensata?

D.U.:
Es que es una novela de iniciación. A mí me interesa el hermetismo, y estructuro la obra desde esa perspectiva. Me interesa la Cábala, también le interesaba a Borges, y si vamos al índice del libro son 33 capítulos, y en cada Número Maestro hay un cambio. Es como El Loco, una chica arrogante, insoportable, una arpía, que se va humanizando. Es la vida. La ideas herméticas me guían al planear la estructura de la historia y me impulsa a escribir, pero no por eso dejo de lado el placer del lector, siempre se tiene que decir algo copado porque las sorpresas hacen a lo divertido de leer. Lo que pasa es que los arquetipos están siempre. Las historias son siempre más o menos las mismas. El escritor se divierte buscando otras vueltas. Y básicamente uno aprende al contarlas, como el lector al leerlo. Y en ese sentido creo que mi novela más que rupturista o experimental es reclásica.

P.: Entre la Natalia Oreiro de "Miss Tacuarembó, su novela más conocida, y la chica de "Un poquito tarada" hay un salto generacional.

D.U.:
Son opuestas, pertenecen a otra generación. Es increíble ya no puedo imaginar a la Natalia de "Miss Tacuarembó sin Natalia Oreiro. Y no la escribí para ella, fue algo mágico. Aquel era un personaje muy preso de sus orígenes, con los que tiene conflictos, de los que trata de escapar. Esta chica es mucho más mercurial, se desprende y anda por todos lados con absoluta libertad. Pero es siniestra. Cuando busca al padre lo hace de la forma psicótica. Es brava, pero no tiene el resentimiento que tenía la de "Miss Tacuarembó. La historia de "Un poquito tarada" transcurre en el dos mil y pico, y no sabía que no hay otros libros que hablen de personajes veinteañeros de esa época. Hay de los '90, y de ahora. Mi personaje tiene que ver con la generación que vivió el comienzo del fotolog, que se empezó a vincular por esa red social, que iba a bailar a determinados lugares y que ahora tienen 30 años. Entiendo la empatía que generó ésta novela con ellos porque tiene los rasgos de una generación. Por ejemplo la de los floggers, que es una ruptura muy interesante que hubo en los últimos años. Fueron los primeros que surgieron de una red social. Se inventaban a ellos, se contactaban entre ellos, eran muy libertinos. Son predecesores del mundo del Facebook. Y mi protagonista es como un germen de eso.

P.: ¿Con que autores realmente se siente relacionado? Por lo general se lo vincula con Manuel Puig y César Aira.

D.U.:
Me asocian mucho, lo sé, con esos dos escritores, pero tengo hasta ahora cuatro novelas y eso me queda medio grande. Es un elogio que me impone demasiada responsabilidad. La verdad no sé cómo tomar esas comparaciones, me da como pudor. Hay cosas en las que coincido con Puig, a mí siempre me gustaron las charlas de mis amigas, el universo femenino que tenía alrededor. La educación sentimental en él fue el del cine del pasado, en mi caso es el que entrega la televisión. Mis influencia es la de argentinos como Aira, como Silvina Ocampo. Y obviamente estadounidenses como Carver y Cheever. Pero como lo dije antes yo leo mucha literatura best seller. Yo leo mucho a Marian Keyes, que es considerada la reina actual del género, a Candace Bushnell la autora de "Sex and the city", Helen Fielding la creadora de "El diario de Bridget Jones" , a Sophie Kinsella "Loca por las compras", entre un montón más. Ellas han forjado el género Chik Lit, que es la novela romántica para las nuevas mujeres, las de 30 y más, las que hacen y deciden de todo. Yo digo que soy una señora porque leo eso y me copa. Esa novela romántica es un novedoso subgénero de un género clásico, que es muy difícil hacerlo. Cuando empecé a escribir quería hacer novela rosa. Mi fantasía era hacer historias de amor con un seudónimo. Fantasía juvenil. Bueno, porque era lo que yo leía. Por eso no me siento literato. Tengo un estilo particular, lo reconozco. Eso me une un poco con Puig, y poco a poco lo voy aceptando. Pero lo historias que me gustan leer son esas, Veo las que son más vendidas. Me intereso por las de los vampiros. Me gusta la industria, me regusta. De una manera seria, no desde un abordaje kitsch. Es como con la música, escucho música pop, veo los rankings, cuáles son los más vendidos, que productores lo hacen, cuales son las canciones de moda, y disfruto de eso. Sé cuales discos me gustan más de Lady Gaga. Soy un consumidor, Me gusta lo que gusta. Yo no voy a hacerme un Fogwill.

P.: ¿Cómo hace para cantar, hacer actuaciones, performances, escribir libros?

D.U.:
Hasta hace un tiempo el conflicto era que sentía que decidirme por algo, ahora no, ahora veo cómo me organizo con eso. Buenos, además, novela saco cada tres o cuatro años. Estuve ligado al circuito under, y lo sigo estando. Mi vida es muy under.

P.: ¿Qué está escribiendo ahora?

D.U.:
Estoy trabajando en la próxima novela. Como dije armo primero la estructura, y la voy cubriendo, llenando. Nuevamente la protagonista será una chica, nuevamente será una historia disparatada con extraterrestres y nuevamente será costumbrista y delirante. Transcurrirá en la ciudad de La Plata y tendrá una línea más antroposófica, me interesa mucho Rudolph Steiner. Hay conferencias suya donde anticipa conceptos actuales de la física cuántica.

Entrevista de Máximo Soto

Dejá tu comentario