18 de febrero 2013 - 00:00

Un economista atípico

"Soy decidido, frontal, objetivo, racional, pero si le caigo mal a alguien... ¿qué le vamos a hacer?". Así se define Rafael Correa, economista de 49 años, quien asegura que el mandato para el que fue electo será el último.

Católico seguidor de la teología de la liberación, en el poder desde 2007, nació en un hogar humilde en Guayaquil. Pese a que creció lejos de su padre, preso en Estados Unidos por tráfico menor de drogas, diferentes becas le permitieron obtener una maestría en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y doctorarse en economía en la Universidad estadounidense de Illinois.

A su regreso a Ecuador se vinculó con la academia y en agosto 2005 dejó abruptamente el cargo de ministro de Finanzas, donde estuvo tres meses, debido a sus posturas radicales contra los organismos extranjeros de crédito.

En 2006 se postuló a la Presidencia en el atomizado mapa político ecuatoriano y resultó electo en balotaje frente al magnate Álvaro Noboa. Ya en el poder expropió bienes a banqueros envueltos en casos de corrupción, forzó a las petroleras a cambiar sus contratos en beneficio del Estado y suspendió el pago de un tramo de la deuda externa que consideró ilegítimo. Reelecto en 2009 tras cambiar la Constitución, superó un golpe de Estado en 2010, lo que lo terminó fortaleciendo como quedó demostrado ayer.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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