En La Paternal, Argentinos Juniors y Rosario Central igualaron cero a cero en un partido aburrido y mal jugado. Recién en tiempo de descuento, cuando finalizaba el tedioso juego, hubo emociones: un cabezazo cruzado de Zelaya, tras un tiro de esquina, salió a centímetros del palo y, un minuto después, Pavlovich se encontró solo ante Jorge Broun quien se lució atajando con mano derecha el cabezazo que se metía arriba. El pitazo de Faraoni puso fin al único momento entretenido de los 94 minutos y a un encuentro sin condimentos que sólo los memoriosos recordarán.
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El desarrollo del juego no mostró a los protagonistas esperados. Con Central necesitado de los tres puntos para engrosar su promedio y Argentinos jugando de local, permitían presagiar un trámite de intercambios de ataques.
Sin embargo, ambos conjuntos se repartieron el manejo de la pelota y los arqueros, Broun y Torrico, mostraron seguridad en las pocas participaciones que tuvieron. La chapa del resultado mostró un 0 a 0 que calzó justo con lo generado en la cancha por los futbolistas.
«Se corrió y se metió más de lo que se jugó», fueron las palabras de Néstor Ortigoza, que admitió que el «Bicho» jugó mal pero que el empate es el premio al esfuerzo.
Argentinos ha mejorado su campaña gracias a lo hecho en los últimos cinco partidos, en los cuales ganó 3 y empató dos. Central, en cambio, sigue preocupado por el promedio y tal como explicó el mediocampista Jesús Méndez: «El empate no nos sirve».
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