16 de septiembre 2009 - 00:00

Un enviado de Obama no logra sacar de la parálisis el conflicto

George Mitchell, enviado de la Casa Blanca para Medio Oriente, se encontró ayer con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos gobiernos chocan por los planes israelíes de continuar con la construcción de asentamientos en Cisjordania.
George Mitchell, enviado de la Casa Blanca para Medio Oriente, se encontró ayer con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos gobiernos chocan por los planes israelíes de continuar con la construcción de asentamientos en Cisjordania.
Jerusalén - El enviado especial de EE.UU. para Medio Oriente, George Mitchell, intentó ayer sin éxito convencer al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente palestino, Mahmud Abás, de que relancen el proceso de paz, paralizado desde fines de 2008.

La Casa Blanca trabaja contrarreloj para que israelíes y palestinos rubriquen el regreso a la mesa de negociaciones con una reunión tripartita entre Abás, Netanyahu y el presidente Barack Obama en torno al próximo día 23 en Nueva York, durante la reunión de la Asamblea General de la ONU.

Pero hasta el momento la propuesta tropieza con la negativa palestina, que rechaza retomar el diálogo si Israel no se compromete antes a detener la expansión de los asentamientos judíos en Jerusalén Oriental y Cisjordania.

«Nuestra posición sigue siendo la misma. No hemos visto pasos que nos hagan modificarla. Hasta que no haya cambios por parte de Israel, no nos moveremos», subrayó ayer el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, en una breve rueda de prensa en la ciudad cisjordana de Ramala, tras entrevistarse con Mitchell.

Por la mañana, tras reunirse con Netanyahu en Jerusalén, Mitchell se mostró «esperanzado» de poder llegar a un acuerdo con Israel para que cese la expansión de las colonias y abra así la puerta al diálogo. «Espero que en esta fase de las conversaciones lleguemos a un acuerdo y que podamos continuar la búsqueda común de una paz global en la región», dijo.

Contradicciones

«Nosotros extendemos la mano a los palestinos en la búsqueda de la paz y ansiamos una situación de prosperidad y seguridad en la región», aseguró por su parte Netanyahu antes de comenzar la reunión, sin dar más detalles.

Poco más trascendió de la reunión, que la oficina del primer ministro calificó de «positiva». Pero, según el diario Haaretz, ambos países aliados fracasaron en el intento de alcanzar un acuerdo sobre los asentamientos.

Netanyahu, que el pasado día 6 aprobó la construcción de otras 455 viviendas en territorio ocupado, se muestra dispuesto a una «reducción» parcial en la edificación y aseguró ante la Comisión de Exteriores y Seguridad del Parlamento israelí que «no habrá paralización completa» y que en Jerusalén Oriental se seguirá construyendo porque «no es un asentamiento».

Según Haaretz, Estados Unidos exige un cese en la construcción de un año, el doble de la oferta actual de Netanyahu.

Mitchell se reunirá de nuevo hoy con el jefe de Gobierno israelí, al que trasladará los resultados de su entrevista con Abás.

Agencias EFE y DPA

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