10 de septiembre 2015 - 00:00

Un golpe severo para Brasil: perdió el grado de inversión

Dilma Rousseff no deja de sumar tropiezos. A los dramas políticos, que la mantienen en peligro de juicio político, se suman los económicos, con una recesión que no deja de agravarse. Ahora, Brasil perdió el grado de inversión.
Dilma Rousseff no deja de sumar tropiezos. A los dramas políticos, que la mantienen en peligro de juicio político, se suman los económicos, con una recesión que no deja de agravarse. Ahora, Brasil perdió el grado de inversión.
San Pablo - La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's rebajó ayer la nota de Brasil y le quitó el grado de inversión, justo lo que el Gobierno de Dilma Rousseff pretendía evitar a través de la imposición de un duro programa de ajuste.

La agencia rebajó de BBB- a BB+ la nota del país y le otorgó perspectiva negativa, lo que significa que puede ser rebajada aún más en el futuro próximo. Así, le resultará a Brasil más caro de ahora en más realizar nuevas colocaciones de deuda.

S&P explicó a través de un comunicado que su decisión de quitarle a Brasil el concepto de pagador seguro de sus compromisos se debe a que el Gobierno no pudo presentar ante el Congreso un Presupuesto para 2016 que incluyera el ajuste fiscal prometido al comenzar el segundo mandato de Rousseff.

De hecho, la semana pasada el Ejecutivo envió al Congreso un proyecto que, por primera vez en la historia, viene con una previsión de déficit primario -previo al pago de deudas- equivalente al 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI).

Los analistas explicaron que, con eso, la mandataria pretendía presionar al Congreso para que vote nuevos impuestos o subas de alícuotas de los existentes. Sin embargo, muchos dijeron también que la estrategia era arriesgada, dado que podía minar la confianza de los inversores.

"Los desafíos políticos de Brasil siguen aumentando y pesan sobre la capacidad y voluntad del Gobierno de presentar un Presupuesto para 2016 coherente con la corrección política significativa sugerida durante la primera parte del segundo mandato de la presidenta Dilma Rousseff", señala el comunicado.

El Gobierno del Partido de los Trabajadores no logró aplicar aún el ajuste fiscal que pretendía el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, debido a que el Congreso, con el aval de legisladores tanto de oposición como oficialistas, boicoteó algunas de las iniciativas destinadas a recortar gastos para incrementar la recaudación fiscal.

Eso llevó, entre otras consecuencias, a que la meta de superávit primario para este año bajara del prometido 1,1% a apenas el 0,15% del PBI.

También originó que la previsión para 2016 de un superávit primario del 0,7% cayera y se transformara en un déficit equivalente al 0,5% del Producto.

La economía brasileña atraviesa fuertes turbulencias y el Gobierno admite que este año se encogerá un 1,49%, aunque analistas privados elevan esa recesión al 2,44% y un 0,5% para el que viene.

Según datos oficiales, la economía brasileña ya ha entrado en una recesión técnica, pues en el segundo trimestre de ese año se achicó un 1,9%, tras la contracción del 0,7% registrada en los tres primeros meses.

S&P ya había revisado a la baja, en julio, la perspectiva de nota de Brasil, que se encontraba un nivel más arriba del grado especulativo.

En su momento también fueron rebajadas las perspectivas de notas de treinta empresas brasileñas, muchas de ellas vinculadas al escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

Las agencias se basan para calificar a los países en los resultados de evaluaciones que toman en cuenta la calidad de los títulos de deuda emitidos por una empresa o país.

Las otras dos agencias de riesgo, Moody's y Fitch, mantienen todavía el grado de inversión para la séptima economía mundial.

En el caso de Moody's, hace unas semanas rebajó la nota del país al nivel anterior de la pérdiada del grado de inversión, Baa3, aunque la perspectiva fue confirmada como estable.

Fitch, a su vez, mantiene a Brasil hasta ahora dos escalones por encima del grado especulativo, pero días atrás, según medios brasileños, la agencia no descartó que pueda revisar a la baja la calificación.

Agencias Reuters, DPA, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero