23 de diciembre 2009 - 00:00

Un hombre que vivió en peligro continuo

Bogotá - El gobernador del departamento colombiano del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, secuestrado tras un ataque a su vivienda supuestamente a cargo de la guerrilla de las FARC y luego asesinado, es el primer político de alto nivel que sufre ese destino desde que Álvaro Uribe llegó al poder en agosto de 2002. Sin embargo, en su historia personal, Cuéllar fue, muy a su pesar, un experto en secuestros, ya que los había sufrido en otras cuatro oportunidades.

El gobernador, ganadero y que justo ayer cumplía 69 años, estaba enfermo de una pierna y de la columna vertebral, según contó a los medios su esposa, Imelda Galindo, antes de conocer el desenlace.

La mujer reveló que su marido había sido capturado en otras cuatro oportunidades, antes de asumir la gobernación, con fines extorsivos. Una de ellas ocurrió en mayo de 1990, cuando fue privado de su libertad, al parecer por las FARC, mientras se dirigía a una finca de su propiedad.

Reiteración

Dos meses después, los mismos captores secuestraron también a su esposa y a su hermano Orlando Cuéllar, de profesión comerciante, pero los tres fueron liberados a los pocos días a cambio de un rescate.

Cuéllar fue elegido gobernador del selvático departamento de Caquetá el 28 de octubre de 2008 por el partido de centroizquierda Alianza Social Indígena (ASI), con más de 35.000 votos.

Antes de ocupar ese cargo, Cuéllar había sido alcalde de Morelia y también diputado departamental.

Caquetá fue uno de los dos departamentos escogido por el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002) como sede de los frustrados diálogos de paz con las FARC en lo que se denominó la «zona de distensión», un vasto territorio sin tropas que se le concedió al grupo guerrillero sin que se lograran resultados.

Agencias EFE y ANSA

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