Según un estudio, el 72% de los chicos entre 5 y 12 años y el 45% de los niños de 2 a 4 no alcanza a cubrir el consumo recomendado de leche por día.
Las estadísticas alarman a los especialistas. En los últimos 20 años, cayó en la Argentina el consumo de lácteos en general (un 26% aproximadamente) y de la leche en particular (un 38%). Según un informe difundido por el Centro de Estudios Sobre la Nutrición Infantil (CESNI), el descenso más marcado del consumo se ve entre la infancia y la adolescencia. Tal como se desprende del relevamiento "Patrones de Consumo de Lácteos de la Población Argentina", 9 de cada 10 adolescentes y adultos (87 %) no alcanza la recomendación de 3 porciones por día, al igual que el % de los niños de 2 a 4 años y el 72 % de los chicos de entre 5 y 12 años.
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El consumo total de lácteos aumenta a medida que incrementan los ingresos del hogar, pero la disminución en el consumo de lácteos atraviesa en diferente medida a todo el entramado social, según el estudio "La mesa argentina en las últimas dos décadas". "Hace 20 años los argentinos consumían en promedio 2 porciones al día, y en la actualidad apenas 1,8 porción. Y aunque el consumo crece acorde a los ingresos, en los hogares de mayores ingresos tampoco se cubren las recomendaciones", destacó María Elisa Zapata, investigadora del CESNI y una de las autoras del estudio.
Las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) recomiendan consumir tres porciones de lácteos al día. Leches, yogures y quesos son los alimentos más ricos en calcio y aquellos con mayor biodisponibilidad. Sin embargo, el consumo promedio de los argentinos aún es bajo y no alcanza para cubrir las necesidades de calcio establecidas para las distintas etapas de la vida.
"Existe amplia evidencia científica de los beneficios del consumo de lácteos durante la juventud y adultez, que por ser ricos en calcio, contribuyen en la prevención de la fragilidad ósea. El calcio es el único nutriente cuya deficiencia principal se manifiesta en la pérdida de la reserva, que está en los huesos", refirió Alicia Rovirosa, investigadora del CESNI.
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