5 de octubre 2009 - 00:00

Un menú de malas opciones para Obama

Washington - Barack Obama enfrenta decisiones cruciales en el tema Afganistán, algo que quedó claro cuando el máximo comandante de Estados Unidos y OTAN en la región, Stanley McChrystal, dijera que se perderá la guerra con los talibanes a menos que se envíen más tropas para lanzar una estrategia radicalmente modificada.

Mientras se espera la decisión del presidente al respecto, el número de soldados estadounidenses en Afganistán es hoy de 65.000 y se prevé que aumente a 68.000 en lo que resta del año. Otras naciones, principalmente aliados de la OTAN, tienen unos 38.000 soldados allí apostados. A continuación, los posibles cursos de acción que puede tomar Obama: 

  • Retirada. Algunos analistas y comentaristas han argumentado que las fuerzas estadounidenses deben retirarse de Afganistán y dejar de dedicar grandes sumas a reconstruir la nación y luchar contra los militantes talibanes.

    Obama se comprometió en marzo a encarar una estrategia de contrainsurgencia con suficientes recursos. Y el secretario de Defensa, Robert Gates, ha rechazado la noción de que la guerra puede librarse a distancia, a la vez que dijo que la idea de un retiro militar está fuera de discusión. 

  • Mantener el nivel de efectivos. Obama podría decidir mantener el nivel de tropas estadounidenses en torno a 68.000 efectivos. Esa cifra representa un aumento de alrededor de 36.000 desde el comienzo del año, y el Gobierno podría decidir que necesita más tiempo para evaluar cómo está funcionando su estrategia antes de hacer cambios.

    Esta opción parece bastante improbable debido a que McChrystal ha dejado en claro que quiere más soldados y será difícil para el Gobierno no acceder, al menos, a un cierto incremento de las fuerzas. 

  • Aumento moderado de efectivos. El Gobierno podría decidir enviar alrededor de 10.000 a 15.000 tropas para brindar más potencia de combate y aumentar el entrenamiento de las fuerzas afganas. Con la insurgencia aún fuerte en el Sur, recuperando terreno en el este y haciendo nuevos avances en otras partes del país, esto podría ser visto por los oficiales del Ejército como lo mínimo indispensable.

    Otro par de brigadas -entre 6.000 y 10.000 hombres- podrían ser consideradas necesarias. Esta opción podría generar algo de resistencia entre los legisladores demócratas, pero sería aceptable para al menos algunos de ellos, sobre todo si el Gobierno garantiza que muchos de los soldados extras se focalizarán en el entrenamiento de las fuerzas afganas. 

  • Gran aumento de efectivos. Algunos analistas creen que la guerra en Afganistán tiene una fuerte deficiencia de recursos pese a los aumentos de tropas de este año y necesita un mayor incremento de hombres, diplomáticos, expertos humanitarios y dinero.

    Anthony Cordesman, que ha asesorado a McChrystal desde el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, ha sugerido que se podrían necesitar de tres a nueve brigadas adicionales, es decir, hasta 45.000 soldados.

    Además de ser políticamente difícil a nivel interno, esto también puede generar preocupación entre los oficiales estadounidenses ante la posibilidad de que más afganos vean a las fuerzas de la OTAN y del país como ocupantes hostiles si su presencia sigue creciendo. Gates expresó esta inquietud, pero también ha aceptado el argumento de McChrystal de que las percepciones de los afganos estarán más influenciadas por la conducta de las tropas que por sus números.

    Un aumento de algún tipo parece lo más probable. Pero el tamaño del incremento dependerá, en parte, del pedido de McChrystal, de la propia evaluación de Obama, y del escenario político estadounidense. 

  • Más entrenamiento. Cualquiera sea la opción de Obama, previsiblemente será acompañada por un renovado esfuerzo por aumentar el tamaño y la calidad de las fuerzas de seguridad afganas. Muchos oficiales ven esto como la «estrategia de salida» a largo plazo, una manera de permitir que las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN se retiren del país.

    La evaluación de McChrystal demanda que el Ejército afgano sea expandido a 134.000 hombres para octubre de 2010, en vez de diciembre de 2011, como estaba previsto hasta ahora. También dice que la fuerza debe crecer a un tamaño estimado de 240.000 hombres. Actualmente, el Ejército afgano tiene alrededor de 92.000 soldados. McChrystal también reclama la expansión de la policía afgana desde sus actuales 84.000 agentes a 160.000 «lo más pronto posible».

    Agencia Reuters
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