La protesta de los taxistas contra los llamados vehículos con chofer (VTC), como Uber, se concentró en puntos de acceso clave en varias ciudades, que colapsaron el tráfico dando lugar a varios incidentes. Frente al Ministerio de Economía prendieron fuego neumáticos. Veintidós personas fueron detenidas en el área capitalina.
Una violencia que el primer ministro francés, Manuel Valls, condenó por "negativa para la profesión y la imagen del país".
Los taxistas consideran una competencia desleal de las empresas de vehículos de transporte con chofer (VTC), que tira abajo las tarifas y hace bajar sus ingresos.
El premier finalmente recibió a los representantes de ese gremio y propuso el nombramiento de un mediador y el aumento de los controles para "garantizar condiciones de competencia leal".
Esa protesta coincidió con el llamado a la huelga de los cinco millones y medio de funcionarios franceses. Sometidos a un régimen de austeridad desde hace más de cinco años, reclamaron un aumento de su poder adquisitivo. Entre 110 y 120 manifestaciones se realizaron en ese sentido en todo el país. En París, varios miles de funcionarios desfilaron detrás de banderas con el lema: "Ya basta de austeridad" y "Aumentar los salarios, no a los accionistas".
Los controladores aéreos también estuvieron en huelga ayer, con reclamos salariales y denuncias de la supresión de un millar de puestos en el último lustro, el 5% del total.
Los paros obligaron a las compañías aéreas a suspender el 20% de sus vuelos y generaron retrasos de entre media y una hora, informó la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC).
No obstante las movilizaciones, la ministra de la Función Pública, Marylise Lebranchu, reiteró ayer que los funcionarios no deben esperar un "gran aumento" en la negociación salarial prevista en febrero, aunque agregó que "escucha" sus reivindicaciones.
| Agencias AFP, EFE y ANSA |


Dejá tu comentario